Sometidos a violaciones en sus derechos laborales y humanos, trabajadores de la trasnacional finlandesa PKC Arneses y Accesorios sobreviven con salarios apenas arriba del mínimo, carecen de libertad sindical, no pueden ir al baño sin autorización de un supervisor y sus jornadas son de nueve horas de pie, además de que sus espacios no tienen ventilación adecuada y no los dejan ni tomar agua.

(Patricia Muñoz Ríos – La Jornada) México – Todo lo anterior es avalado por un sindicato de protección de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), que dirige Tereso Medina.
En entrevistas realizadas a decenas de trabajadores –las cuales se llevaron a cabo en sus hogares–, mostraron los recibos de sus salarios. Perciben en promedio de mil 700 a mil 800 pesos quincenales. Pero la mayoría pagan créditos de vivienda u otros préstamos que les reducen sus ingresos a 700 pesos o menos. Mostraron incluso un recibo de 400 pesos por una quincena de trabajo.
Las obreras y obreros –que en buena parte son originarios de otros estados, como Veracruz o Chiapas– hablan de su situación, de que no importa si tienen 10 o 20 años en la empresa, ya que ganan lo mismo. No tienen revisiones salariales anuales ni conocen su contrato; lo único que aumenta son las cargas de trabajo. Señalan que están en una condición laboral de ‘‘moderna esclavitud’’.
Denuncian que las amenazas y represión de la empresa contra los más de 7 mil 500 trabajadores se han acentuado, porque, por segunda ocasión, el Sindicato Nacional de Mineros, que dirige Napoleón Gómez Urrutia, demandó la titularidad del contrato colectivo de PKC Arneses y Accesorios, y en las próximas semanas habrá un recuento para definir cuál gremio tendrá la representación laboral. La trasnacional incluso contrató a un grupo de sicólogos para que hablen con los trabajadores y los convenzan de que voten por el sindicato de la CTM.
Los intimidan al advertir que la empresa va a cerrar, que más vale ganar poco que nada, que si votan por el gremio minero irán a la calle; también mandaron encuestadores para que saber por cuál sindicato votarán. A los team leaders o jefes les pidieron que firmen cartas que garanticen que van a apoyar al gremio de protección. La empresa, junto con el sindicato de Tereso Medina, auspicia una campaña sucia y de miedo en medios locales, en los que contrataron 45 días de anuncios y pronunciamientos contra la organización minera.
Se prevé que las próximas semanas la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) ordenará un recuento de este conflicto –el cual se podría efectuar a finales de julio o principios de agosto–, ante ello empresa y sindicato de la CTM han exacerbado la presión sobre los trabajadores, según comentaron ellos mismos. Detallan que Tereso Medina se dice amigo del actual gobernador de Coahuila.
En tanto, la representación del Sindicato Nacional de Mineros en Ciudad Acuña denunció que además de las múltiples violaciones laborales y a los derechos humanos de los trabajadores de PKC Arneses y Accesorios, la empresa tiene metidas las manos en el proceso del recuento y no ha permitido la libertad sindical, violando la Ley Federal del Trabajo y los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
A petición de los trabajadores que no tenían sindicato, el gremio que dirige Gómez Urrutia presentó la primera demanda de titularidad del contrato colectivo de trabajo, a lo que la empresa se adelantó e impuso un sindicato de protección. En octubre de 2012 se llevó a cabo el primer recuento, el cual estuvo plagado de irregularidades, fraudes y amenazas a los trabajadores. En una votación de 7 mil 366 participantes, la diferencia a favor del gremio cetemista fue de apenas 198 votos. Por lo que ahora ha presentado la segunda demanda de titularidad.
Esta organización ha realizado una labor contracorriente, ya que ha desnudado el contrato de protección de la CTM, lleva a cabo volanteo sobre sus derechos, denuncia de violaciones, mítines y perifoneo diario en las plantas, para alertar a los trabajadores de que pueden cambiar sus condiciones laborales y humanas en esta maquiladora.
En tanto los trabajadores advierten que hay desesperación y hartazgo por esta situación de moderno esclavismo en el norte del país.