Horacio Levin, nuevo director de la Televisión Pública analizó las condiciones actuales y los objetivos del canal. Rating, pluralidad y periodismo militante fueron algunos de los ejes que cruzaron esta entrevista, en un contexto en el que se estrenan programas nuevos como “La quinta pata” y “Ronda de editores”. Red Eco Alternativo

(Ramiro Parodi-Red Eco) Argentina- Dos programas, al menos, presentan una discontinuidad fuertemente marcada respecto a la programación anterior de la televisión pública. Uno de ellos es “La quinta pata”, ciclo periodístico que viene a reemplazar a “6,7,8”. Se desarrolla a través de una pareja de conductores (Marcela Pagano y Damián Glanz) y una serie de panelistas donde recorren las principales noticias del día y tienen entrevistados que generalmente son políticos. Es interesante observar que, si bien todos los periodistas provienen del sistema de medios privados, ninguno de ellos pertenece al “star sistem” de periodistas como Nelson Castro o Jorge Lanata, personajes fuertemente impregnados de un sello político que obstruiría la pretensión de objetividad y pluralismo del programa.
En cuanto a las entrevistas ya han pasado José Urtubey, Claudio Lozano y Marcos Peña, todos ellos pertenecientes a partidos distintos. A propósito del Jefe de Gabinete, en la entrevista resultó interesante que los panelistas se abocaron a hacerle preguntas sobre las cuentas que Mauricio Macri y muchos de sus funcionarios tienen en el exterior y los despidos. Mientras que la selección de las noticias está fuertemente marcada por la agenda hegemónica de los medios de comunicación y raramente recogen algo que esté por fuera de este marco.
“Ronda de Editores”, es el otro programa que buscar marcar un corte respecto a la “televisión militante” del período kirchnerista. Se trata de un programa en el que se invita a periodistas o editores de distintos diarios. También está teñido de una pretensión de objetividad y pluralidad que le da la diversidad de sus invitados (aunque, al menos en la primera edición, ninguno de ellos era mujer hasta el tercer bloque). Lo más interesante es la conducción de María O´Donnell quien en la primera edición invitó a Ingrid Beck, directora de la revista Barcelona, para hablar de sátira y libertad de expresión.
Este contexto refleja la idea que Levin está intentado transmitir sobre la Televisión Pública en la actualidad: “Debería servir para educación, cultura, entretenimiento, información. Posee un área distinta a la comercial, la TV pública tiene otro sentido: tratar de hacer esas cosas que no hace la televisión comercial”.
La entrevista a Levin pone sobre la mesa una discusión histórica sobre el lugar de los medios públicos en relación a la televisión actual la cual está fuertemente dirigida por la lógica comercial. ¿Debe la televisión pública perseguir la lógica del rating? ¿Qué contenidos debe ofrecer? ¿Es lo mismo medios públicos que medios partidarios? ¿Qué sucede si la televisión da pérdidas económicas? De alguna manera, Levin ha intentado responder a estas cuestiones.
“Desde el punto de vista de mi función actual de director ejecutivo no me preocupa el rating. Tenemos que hacer una televisión de calidad. Claro que me gustaría tener un poquito más de audiencia. Es un canal con una pantalla muy fría que cuesta mucho levantarla. De cualquier manera, el objetivo no es el rating. Estamos tratando de hacer la mejor posible y ver si es posible, a fin de año, que al Estado le cueste un poco menos de lo que le viene costando. Tenemos que empezar a vender publicidad.”
Los doce años de gobierno kirchneristas han sacudido la televisión pública y la han refundado. Un canal que estaba olvidado durante el menemismo fue puesto en funcionamiento nuevamente a través de la producción de nuevos contenidos, la contratación de programas externos y la renovación de los equipos técnicos. Sin embargo, fue una televisión fuertemente partidaria en la mayor parte de sus contenidos (salvando lo relacionado a política exterior), reflejo de esto era el programa 6,7,8 donde la disidencia brillaba por su ausencia y los invitados eran mayormente afines (a veces por decisión de la producción, otras porque invitados opositores se negaban a ir).
La Quinta Pata, se presenta como la antítesis de este programa, sobre el mismo Levin señaló: “me parece que es un hallazgo haber apostado a nuevos valores como ese panel tan plural que no se asusta ni cuando viene un ministro ni cuando viene el jefe de la oposición. Es una de las cosas que tenía que hacer la televisión pública.” Mientras que sobre el legado kirchnerista opinó: “A la Televisión Pública la encontramos muy bien. En cuanto a equipamiento la encontramos perfecta.”
Algunas preguntas quedan sin resolver, por ejemplo, si la televisión pública actual busca profundizar su perfil comercial para achicar esos 2 mil millones de pesos anuales que el Estado le garantiza, ¿cómo se explica que los partidos más importantes del fútbol local ya no transmitan por esta señal y hayan sido cedidos a Telefé y Canal 13?
La Quinta Pata se presenta como una ruptura respecto al modo en que venía desplegándose la televisión pública anteriormente, al igual que 6,7,8 lo hizo al principio de su emisión. Con el paso del tiempo este programa terminó siendo una mera respuesta a las críticas al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner perdiendo todo poder de interpelación para con el público que no estuviera totalmente de acuerdo con sus opiniones. Levin parece no querer caer en los mismos errores.
Fuente de la entrevista: La Nación / Entrevistador: José Crettaz