Este año, el Movimiento de Afectados y afectadas por Represas (MAB, por sus siglas en portugués) de Brasil, inició antes sus acciones de lucha en torno al 14 de marzo, Día Internacional de Lucha en contra de las Represas, por los Ríos, el Agua y la Vida. Comenzando el pasado 8 de marzo, las protagonistas de las Jornadas Nacionales de Lucha fueron las mujeres del movimiento.
Los ejes de las movilizaciones fueron cuatro: la denuncia y reclamo de justicia por el crimen socioambiental cometido por las mineras Samarco, Vale y BHP Billiton el año pasado en la localidad de Mariana, estado de Minas Gerais; la campaña “El precio de la luz es un robo”; la demanda de una política nacional que contemple los derechos de las y los afectados por represas, y la oposición a los intentos del parlamento brasileño de privatizar más empresas públicas.
Conversamos con Sonia Mara Maranho, integrante del MAB para profundizar sobre esta agenda. Sonia describe una situación justamente con la minera Samarco en el estado de Minas Gerais: “En este estado tenemos la tarifa más cara de Brasil; pagamos como mil reales [unos 250 dólares] por megavatio. Samarco tiene un contrato con la Companhia Energética de Minas Gerais (CEMIG), por 409 megavatios, de los cuales utilizó solamente la mitad para sus actividades mineras. La otra mitad la vendió al mercado libre a 822 reales [205 dólares] cada megavatio. Es decir que, Samarco la minera responsable por ese gran crimen ambiental, no pagó energía en 2014, porque mitad de la energía la vendió a un precio altísimo, siendo que el promedio que le pagó a Cemig por megavatio fue de 70 reales [17.5 dólares]”.
“Son las familias brasileñas las que están pagando todo el proceso de especulación de las empresas con nuestros bienes naturales”, remata Sonia.
Fuente: Radio Mundo Real




