Yanis Varoufakis es el principal invitado de las jornadas Un Plan B para Europa, que este fin de semana se celebran en Madrid. El manifiesto de este “llamamiento para construir un espacio de convergencia europeo contra la austeridad y para la construcción de una verdadera democracia” ha cosechado ya más de 13.000 adhesiones, entre las que se encuentran las de la expresidenta del Parlamento griego, Zoe Konstantopoulou, la del cineasta Ken Loach y la de cientos de activistas, políticos y representantes de la “intelectualidad” europea.

(Gladys Martínez López – Diagonal) UE – La idea es, según Lola Sánchez, firmante del manifiesto y diputada de Podemos en el Parlamento Europeo, que la partitura de movimientos, organizaciones y partidos sea similar, es decir, establecer una agenda común de reflexión y, a ser posible, de movilización y puesta en marcha de herramientas comunes.
Mientras que Diem25 tiene unos objetivos concretos ya marcados, “el Plan B de Madrid es un evento que busca que los diferentes movimientos, luchas sindicales, sociales, etcétera, se sienten a debatir, que haya confluencia y se busquen consensos para sacar adelante una serie de movilizaciones y acciones a escala europea”, explica Yago Álvarez.
La base conjunta de la que se parte es “una convicción de la necesidad de acabar con la austeridad, democratizar Europa y reivindicar valores como la solidaridad”. Todo lo demás se empezará a construir en este primer encuentro en el que, indica Lola Sánchez, también se hablará de posibles programas y objetivos comunes. Esta eurodiputada recalca la necesidad de acabar con la “sectarización” de todos aquellos que luchan contra la Europa de la austeridad. Yago Álvarez apuesta por un movimiento paneuropeo “que pueda reaccionar de una manera solidaria si pasa otro caso como el de Grecia”.
Construir una nueva Europa
“El Plan A del 1% de los de arriba nos fuerza a tener un Plan B para el 99%”, explica a Diagonal Fabio de Masi, eurodiputado del partido alemán Die Linke, que considera que es imprescindible un nuevo comienzo para la UE por medio de nuevos tratados: “No se trata simplemente de más o menos Europa, sino de quién escribe las normas” dice De Masi. El final de ese camino conduce, según explica el eurodiputado, a que, “sea lo que sea a lo que se parezca la nueva Europa, deberá ser votado por el pueblo en referéndum y deberá proteger la democracia”.
El diagnóstico entre unos y otros coincide casi en su totalidad, pero este eurodiputado, que también va a participar en las jornadas, remarca diferencias con el proyecto presentado por Varoufakis: “Diem25 defiende más UE pero bajo control democrático. Aplaudo su valentía, pero dudo de que los Estados Unidos de Europa vayan a ser más democráticos que, tal vez, los Estados Unidos de América”.
También Marina Albiol, eurodiputada de Izquierda Unida y firmante del Plan B, considera que hay que ir “muchísimo más allá” de pedir democracia y transparencia en Europa. “La Unión Europea ha sido construida desde el capitalismo y, por tanto, desde el capitalismo no se puede construir una Europa social, de los derechos, de las libertades. Eso fue algo que ya intentó la socialdemocracia y acabaron abrazando el neoliberalismo”. Para Josep Manuel Busqueta, exdiputado de las Candidatures d’Unitat Popular (CUP), “todo lo que sean planteamientos de reforma institucional o de intentar llegar a acuerdos con las instituciones europeas para intentar su democratización o rebajar el nivel de agresividad de las políticas que desde allí se impulsan para con las sociedades es un ejercicio imposible, porque la UE es un ejercicio de poder más allá de un ejercicio económico”.
Albiol cree que es necesario diferenciar entre “lo que es Europa y lo que es la UE. Nuestra fuerza es Europa, es el marco mínimo que necesitamos, con los recursos humanos, científicos o naturales suficientes para poder satisfacer todas nuestras necesidades. Creo que hay que apostar por Europa, pero no por la UE”. Para Albiol, esto implica que “no podemos plantear en estos momentos una salida nacional, un sálvese quien pueda, una vuelta al Estado nacional. Entendemos que la salida que tenemos que plantear es en clave europea”.