Tras ser amenazados de muerte por reclamar sus derechos por autoridades penitenciarias, 80 presos se amotinaron este lunes, a las 9 de la mañana, en el pabellón 1 de en la UP 37 de Barker, partido de Tandil. El motín fue suspendido mientras dos fiscales toman declaración a los internos quienes manifestaron encontrase en estado de alerta. (Fuente APL)

Los detenidos reclaman ser atendidos por los profesionales encargados de realizarles sus estudios psicológicos para cumplir con los exámenes que requiere la Ley y así acceder a algún tipo de libertad asistida, que les son negadas sistemáticamente. También afirman que “la comida es solo para diez personas, los pasajes que tenemos para que nuestras familias vengan a visitarnos los venden y lo que es peor nos quieren cobrar los informes psicológicos para el juzgado. Tampoco nos dejan salir a trabajar y cuando vamos al salón de usos múltiples, de visita terminamos peleando con otros presos que trabajan para la policía”.
Los privados intentaron dialogar durante la semana pasada con las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense, quienes solo respondieron con violencia psicológica y desinterés. Amenazaron con reprimirlos, matarlos y trasladar a otras unidades a los sobrevivientes.
“El martes, el miércoles y ayer en la visita en presencia de nuestras familias entró la policía y tiró tiros. Y todo eso delante de nuestros hijos y familiares porque los que manejan el sum son presos que trabajan para la policía, entonces siempre termina todo mal. El jefe de pena, Ramírez, es el que les da a ellos la portación de los “fierros” (facas). “Nosotros queremos que sepan que nuestras vidas corren peligro, somos personas también y nos quieren matar por reclamar nuestros derechos”, afirmó un detenido a la  APL.
Durante el día de hoy los internos levantaron el motín pero manifestaron estar en estado de alerta. La medida se tomó porque la justicia, representada por dos fiscales, tomaron declaraciones a los reclusos acerca de sus denunicas y sus exigencias.