Por aclamación de todos los cancilleres se derogó, sin condiciones, la resolución que dejó a la isla fuera del organismo desde 1962.

(La Jornada/TeleSur) Honduras – Los cancilleres de los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), reunidos en la ciudad hondureña de San Pedro de Sula, ratificaron este miércoles por aclamación la resolución que deroga la expulsión de Cuba de ese organismo en 1962, lo que consideraron un paso histórico para el continente americano.
La resolución "deja sin efecto" la que excluyó a la isla de la Organización de Estados Americanos por su filiación comunista y prevé que la "participación" de La Habana en el organismo sea el resultado de un "proceso de diálogo a solicitud del gobierno cubano" y de acuerdo con las "prácticas, propósitos y principios" de la OEA.
El documento fue leído por la canciller de Honduras, Patricia Rodas, en la sesión plenaria del segundo y último día de Asamblea General del organismo.
El canciller de Ecuador, Fander Falconí, declaró que de este modo "se ha enmendado un error histórico".
El acuerdo supone un "triunfo histórico de Cuba, de los países latinoamericanos, de los países del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) y en general es un beneficio para toda América Latina", sostuvo Falconí en declaraciones a periodistas.
El texto dice: "La resolución VI adoptada el 31 de enero de 1962 en la Octava Reunión de Consulta de ministros de Relaciones Exteriores, mediante la cual se expulsó al Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano, queda sin efecto en la OEA".
La resolución deja claro además que la participación de Cuba en la OEA será el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud del Gobierno de la nación antillana, de conformidad con las prácticas, los propósitos y los principios de la OEA.
De esta forma, la decisión de regresar o no a la OEA dependerá de únicamente del Gobierno cubano, que ya en reiteradas ocasiones ha manifestado que no tiene interés de integrar el foro continental.
En una de sus reflexiones publicadas el pasado martes, el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, acusó a la OEA de ser cómplice de todos los crímenes cometidos contra Cuba y ratificó que su país "no es enemiga de la paz, ni reacia al intercambio o la cooperación entre países de diferentes sistemas políticos".
En la reflexión titulada El Caballo de Troya, Fidel sostiene que Cuba siempre "ha sido y será intransigente en la defensa de sus principios", al referirse a las condiciones que pretendió imponer Estados Unidos en el documento que este miércoles derogó la resolución de 1962.
El documento ratificado por los cancilleres de las 34 naciones que integran la OEA, además destaca aspectos importantes en su preámbulo, al destacar que la plena participación de los Estados miembros se guía "por los propósitos y principios establecidos" por el organismo interamericano en la Carta de la organización.
"También por sus instrumentos fundamentales relacionados con la seguridad, la democracia, la autodeterminación, la no intervención, los derechos humanos y el desarrollo", agrega la resolución.
Este párrafo es crucial, dado que incluye las exigencias de todos los países, especialmente de Venezuela, Nicaragua y Honduras, entre otros países latinoamericanos, por un lado y las de Estados Unidos por el otro.
Mientras los países de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA) insistió en palabras como autodeterminación y no intervención, EEUU insistió en su discurso dirigido hacia la "democracia" y "derechos humanos".
Fueron los países del ALBA los que, en bloque, elevaron la petición de resarcir el daño histórico hecho a Cuba con su expulsión de la OEA, cuando se incluyó la misma en el documento final de la Cumbre de ese bloque de integración que se realizó el pasado mes de abril en la ciudad venezolana de Cumaná, en el occidental estado Sucre de ese país suramericano.

Pero a Cuba no le interesa volver a la OEA
La prensa cubana saludó la decisión de la OEA de anular la resolución que excluyó a la isla comunista hace 47 años, pero aunque no hubo un pronunciamiento del gobierno de Raúl Castro, habituales voceros del pensamiento oficial descartaron que esa situación deriva en un "regreso" de Cuba a la OEA.
"Pese a las presiones y maniobras de Estados Unidos, la fuerzas formidables de la América Latina que está naciendo hicieron posible el desagravio, la rectificación histórica y la condena implícita al oprobioso pasado", dijo el diputado Randy Alonso en "Mesa Redonda", el principal programa oficialista de la televisión cubana.
Alonso, un habitual vocero de las posiciones de Raúl y Fidel Castro, dijo que la resolución de la OEA "marca el fin de una "afrenta", pero fue lapidario cuando se refirió a la posibilidad de que Cuba regrese a la organización: "De ninguna manera Cuba va a regresar a ese grupo tenebroso".
Por su parte, Renato Recio, de la agencia estatal Prensa Latina, destacó "la victoria de la diplomacia latinoamericana" que logró "superar la prepotencia" de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien en Honduras reclamó exigir a Cuba "avances democráticos" para su vuelta a la OEA.
"Este triunfo diplomático y político de América Latina reivindica el papel de Cuba. Es histórico", dijo la periodista Marina Menéndez, del diario "Juventud Rebelde". "El pueblo de Cuba ha ganado la pelea sin la OEA, más bien a pesar de la OEA, que no obstante no ha cambiado su carácter aunque haya lavado la mancha", dijo el académico Luis Suárez.