El Estado Nacional anunció la semana pasada una nueva modalidad de subsidio a la garrafa social, que será depositado en las cuentas de los beneficiarios por un monto de 154 pesos correspondientes a 2 garrafas por hogar (77 por cada una de 10 kg). El subsidio es para todos aquellos hogares que no cuenten con acceso a gas de red y que perciban hasta dos salarios mínimos (9.432 pesos). “El subsidio es para garantizar las ganancias a las empresas, los usuarios necesitamos extender la red de gas”, afirmó Miriam Suárez, Secretaria de la Unión de Consumidores y Usuarios Nuestra Señora del Valle Asociación Civil (UNICUS), entidad afiliada a la FeTERA-CTA. Por Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina.

Suárez explicó que este plan no resuelve el problema de fondo y aseguró que el sistema privatizado hizo que el consumidor tenga que sostener las ganancias extraordinarias de las empresas que en muchos casos son gestionadas por multinacionales.

“Lo que ha hecho el gobierno a través de la Secretaria de Energía es ir garantizándoles a las empresas las ganancias extraordinarias que reciben”, dijo Miriam Suárez y agregó, “desde que extraen el gas en la boca del pozo hasta que lo venden en garrafas tienen una ganancia de 2.000 veces”.

“Con los subsidios lo que hacen es garantizar que el empresariado no tenga perdidas y sin embargo a los beneficiarios del plan social lo que le correspondería y lo justo sería la extensión de la red de gas natural”. “Es necesario estatizar el servicio”, explicó.

En cuanto a la modalidad de acceso al beneficio, Suárez señaló: “Nos ponen en la necesidad de ir a demostrar que somos pobres, eso sí que es estigmatizante como dijo el ministro de Economía, Axel Kicillof, estamos hablando de poblaciones que no tienen acceso al gas natural”.

Según la resolución 57/2015 de la Secretaría de Comercio que se publicó en el Boletín Oficial, los valores oficiales son los siguientes: para la garrafa de 10 kg, $87,78; para la de 12 kg, $105,34 y para la garrafa de 15 kg, $131,67.

En este escenario, una de las principales preocupaciones del UNICUS es avanzar en mecanismos de control por parte de los usuarios para frenar los abusos que existen en el cobro de servicios, en este caso sobre la venta de las garrafas.

Para Miriam Suárez “el Estado ha demostrado su incapacidad para avanzar en el control, en Tucumán ENARGAS sólo tiene tres empleados, no van a poder controlar, no les alcanza. Hay un déficit en el control, necesitamos el control social y de los usuarios para frenar este despropósito”.

Fuente: www.fetera.org.ar