Los niveles de violencia ligada al narcotráfico en Ciudad Juárez, con su dosis de 10 cuerpos diarios en promedio, eclipsó la otra cadena de asesinatos seriales de mujeres que escandalizó al mundo en la década de los años 90. Pero el feminicidio en Ciudad Juárez no ha cesado.
El feminicidio en Ciudad Juárez no ha cesado: entre 2008 y 2009 las organizaciones de derechos humanos ya cuentan 28 nuevas víctimas, todas muy jóvenes. Josefina González Rodríguez: “Si las autoridades hubieran trabajado desde el principio para esclarecer lo que pasó con nuestras hijas y para buscar y castigar a los culpables, hoy no hubiera habido tanta muchachita desaparecida. Pero no fue así”
El drama, con algunas variaciones, se repitió entre 1996 y la fecha. La cifra, incierta, se acerca a las 400.
Hoy, el gobierno mexicano se sienta en el banquillo de los acusados en el 39 periodo extraordinario del tribunal de justicia de la OEA para responder por tres de estos casos.
Doña Josefina, que ya está en Chile, va con “la esperanza de que haya aunque sea un poquito de justicia para todas las mamás que hemos perdido a nuestras hijas de esta forma tan horrible”. Y explica por que: “Porque tengo otra hija que trabaja en la maquila, Gema Iris. Y porque es algo que sigue sucediendo. A cada rato nos enteramos: ya hay otra. La única diferencia es que ahora se habla mucho menos. Las mamás ya no denuncian. No sé si es por miedo o porque han perdido la esperanza”.
Josefina no. Ella no ha perdido la esperanza ni la combatividad. Ella y sus hijos iniciaron la búsqueda de Claudia Ivette sin apoyo de nadie. Fue su denuncia la primera que alcanzó las instancias internacionales, primero ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, desde ese nefasto año, 2001.
Y sigue. Fue la señora Josefina la que increpó en una audiencia de la CIDH en Washington a la actual procuradora de justicia estatal Patricia González, quien ha llevado a ese foro el argumento de que los asesinatos del Campo Algodonero ya están resueltos con el encarcelamiento –y ahora la sentencia– de Édgar Álvarez Cruz como responsable. “Son puros chivos expiatorios los que nos presentan. A los culpables no los han agarrado. Nosotros lo que queremos es la verdad”, insiste.



