El lunes 24 de febrero, a las 10:30, en los tribunales de Comodoro Py comienza el juicio por la represión desatada durante las jornadas de lucha de los días 19 y 20 de diciembre en el marco de la rebelión popular de 2001. La Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) convoca a concentrar en la Torre de los Ingleses a las 09:00 para marchar a los tribunales de Comodoro Py. Transcribimos su comunicado
Por los caídos de ayer y de hoy: comienza el juicio por el 19 y 20 de diciembre.
El lunes 24 de febrero, a las 10:30, en los tribunales de Comodoro Py, comienza el juicio por la represión desatada durante las jornadas de lucha de los días 19 y 20 de diciembre en el marco de la rebelión popular de 2001.
Desde el inicio de la causa comprobamos que, como siempre, la justicia había tomado por determinación el consagrar la impunidad de los poderosos. Basta, para comprobarlo, con revisar el proceso respecto del ex presidente Fernando De La Rúa, principal responsable político de la represión. A pesar de los esfuerzos insistentes de las querellas, que consiguieron que, tardíamente, fuera indagado por los homicidios y las tentativas de homicidio cometidos por el aparato de seguridad que como jefe de gobierno dirigía, y aunque fue brevemente procesado, la justicia finalmente decidió premiarlo con un fallo especialmente llamativo por el absurdo que lo constituyó: el hombre fue sobreseído luego de haber declarado que recién supo que hubo muertos al día siguiente, ni supo lo que sucedía en la periferia de la Casa Rosada, porque no se asomó en ningún momento a las ventanas, ni tenía radio ni televisión encendidas.
De este modo, con De La Rúa sobreseído, la justicia cerró el debate a sus espaldas y consagró la ajenidad del poder ejecutivo, descabezando la cadena de mandos en la responsabilidad política. A partir de ese momento, su tesis se tradujo en la posibilidad de argumentar que la represión de aquellas jornadas fue un “desborde” de la fuerza policial, que no fue bien manejada por funcionarios “incompetentes”, imputando al ex ministro del Interior, Ramón Mestre; al ex secretario de Seguridad, Enrique Mathov; al ex jefe de la PFA, Rubén Santos y a los quince comisarios de la cúpula policial de aquel entonces, por homicidio culposo (es decir, por violación del deber de cuidado, impericia o negligencia), lo que prevé una pena máxima de cinco años de prisión a cada uno.
Desde luego, esta posición busca proteger la función esencial del aparato represivo, soslayando criteriosamente la responsabilidad estatal, para poder explicar los hechos represivos como actos de “abuso” o “exceso” en el caso de los que dispararon, y “conductas erróneas” que “no hicieron lo que debían hacer” en el de los funcionarios. No van a ser juzgados por represores y corruptos, sino por ineptos y negligentes, con la misma imputación que tanto indigna a la "opinión pública", cuando se aplica al conductor ebrio que atropella y mata a una persona en la vía pública.
Igual que Menem, con todos los hechos represivos de su gobierno y la voladura de Río Tercero, o el propio De La Rúa, en las causas de la represión en el Puente Gral. Belgrano de Corrientes y las coimas en el senado; como Duhalde en la causa del Puente Pueyrredón; como durante todos los gobiernos hasta el día de hoy cuando los represores son absueltos por matar a nuestros pibes en los barrios, la causa del 19 y 20 de diciembre prueba la forma en que el estado se protege a sí mismo, garantizando la impunidad de sus eventuales administradores.
Nosotros sabemos lo que pasó ese día, no necesitamos que nos lo cuenten. Sabemos que las calles eran una cacería que articulaba por único lenguaje la lluvia de plomo para evitar que llegáramos a Plaza de Mayo al grito de “que se vayan todos”. Así fue como cayó nuestro compañero Carlos “Petete” Almirón, como los otros 38 caídos de ese día en todo el país, que hoy integran la inmensa lista de más de 4.300 personas asesinadas por el estado desde el retorno de la democracia hasta la fecha. De lo que estamos seguros es que, por más que intenten doblegarnos, nuestra respuesta siempre va a ser la organización y la lucha.
Concentramos en la Torre de los Ingleses a las 09:00 para marchar a los tribunales de Comodoro Py
¡Por los caídos de ayer y de hoy!



