Durante las tres semanas de conflicto que comenzaron el 27 de diciembre, el ejército israelí utilizó en zonas civiles densamente pobladas de Gaza, además del fósforo blanco, otras armas.
Entre ellas se encuentran las flechillas: diminutos dardos de metal (de unos cuatro centímetros de largo, con punta afilada y cuatro aletas en la parte posterior) encapsulados en el interior de proyectiles de 120 mm.
Estos proyectiles, que generalmente se disparan desde tanques, explotan en el aire y esparcen entre 5.000 y 8.000 flechillas en un arco de unos 300 metros de ancho por 100 metros de largo. Las flechillas son armas antipersonal diseñadas para penetrar en lugares de vegetación espesa y alcanzar a un gran número de soldados enemigos. Nunca deben utilizarse en zonas civiles urbanizadas. El ejército israelí lleva varios años utilizando flechillas en Gaza con regularidad.
Según la mayoría de los informes recibidos, han provocado muertos y heridos entre la población civil. El equipo de investigación de Amnistía Internacional en Gaza tuvo noticia por primera vez del uso de flechillas en el conflicto hace unos 10 días cuando el padre de una de las víctimas les mostró una flechilla que había extraído del cuerpo de su hijo.



