La línea telefónica de Prevención Nacional del Suicidio recibe cada vez más llamadas de norteamericanos afectados por la crisis económica. Este fenómeno no se daba desde la Gran Depresión en la década del 30
Según su director, John Draper, las llamadas empezaron a ascender antes del colapso financiero. Durante el 2008 el aumento fue de un 36 por ciento respecto al 2007, con un total de 545 mil.
Lanny Berman, directora ejecutiva de la Asociación Americana de Suicidología con sede en Washigton, la máxima preocupación radica en el aumento del desempleo y la pérdida de la vivienda.
El índice de desocupados que comenten suicidio supera entre dos y cuatro veces a las personas con trabajo que se suicidan.