Red Eco Alternativo ***

Escuelas horno

Con la ola de calor se puso en evidencia la falta de obras, de espacio y ventilación e incluso de agua en muchas escuelas. La “respuesta” del gobierno de Axel Kicillof es un comunicado con recomendaciones a lxs docentes para que los estudiantes no se deshidraten, lo que generó mucha bronca y fue tomado como una burla en las escuelas. Mientras la conducción del Suteba de Roberto Baradel hace silencio, la comunidad educativa se movilizó en La Matanza y en otros distritos se organiza desde abajo. También se repite la situación en CABA donde la ministra Soledad Acuña envía agua mineral. Por Mario Hernandez.

A primeras horas de la mañana del martes pasado se movilizaron desde la escuela secundaria 23, 160 de Laferrere y la escuela primaria 121 de González Catán. Estas escuelas no cuentan con agua potable en los edificios, ni con ventiladores en funcionamiento en todas las aulas, así como otros problemas de infraestructura como son falta de arreglos de baños, falta de luz en áreas de los edificios. La respuesta del Consejo Escolar fue “estamos desbordados” y la promesa de una futura e incierta resolución. Mientras tanto se multiplican las escuelas que tienen que reducir horario o suspender clases. Algunos ejemplos en el distrito son la secundaria 23, la 13, la 15, la 20, la 29 o las primarias 97, 140, 153, 121.

La ola de calor, como en invierno la ola de frío, deja en evidencia la crisis educativa que está lejos de los discursos del gobernador Axel Kicillof, que se jacta de ser el gobierno que hizo la “mayor inversión educativa en la historia”. Luego del gobierno de María Eugenia Vidal que llegó al extremo de provocar el crimen social de Sandra y Rubén por la falta de inversión en las escuelas, las promesas del Frente de Todos en la provincia se esfumaron tras la continuidad del sometimiento al FMI y el beneficio a los grandes empresarios del campo y banqueros que vieron crecer sus ganancias mientras el ajuste vino para los sectores populares y los presupuestos estatales en salud y educación.

Colegios que arden
El viernes, en Florencio Varela, Axel Kicillof elogió su gestión en materia educativa. En un acto donde entregó 158 computadoras a estudiantes de cuatro escuelas (menos de 40 dispositivos por establecimiento), el gobernador de la Provincia de Buenos Aires sentenció: “Muchos dicen que los políticos son todos iguales, pero están los que hacen escuelas y los que no; los que distribuyen computadoras y los que no; los que conectan las escuelas y los que no. Así que iguales no somos”.

Obviamente, una cohorte de funcionarios y militantes del intendente local, Andrés Watson, aplaudió a rabiar cuando Kicillof nombró a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal como responsables de abandonar el programa Conectar Igualdad Bonaerense. Otro tanto cuando se vanaglorió de dar más conectividad a las escuelas públicas respecto a sus predecesores.

Pero en ese mismo momento Kicillof, su ministro de Educación, Alberto Sileoni, y el resto del funcionariado (en el que habría que incluir a la dirigencia de Suteba y otros gremios) no dejaban de recibir mensajes desde todos los distritos alertando del hartazgo que se empezaba a expresar en cientos de escuelas y que, en algunos casos, derivó en la suspensión de clases por falta de condiciones mínimas de funcionamiento en aulas, patios y baños que registraban, en promedio, 40 grados de temperatura.

Obras de ampliación de espacio que hace años que no se terminan (o sea, superpoblación de aulas y salones), ventiladores (olvidarse de un aire acondicionado) que no funcionan desde hace más de un año, falta de agua (a veces por corte general y otras por falta de cañerías y presión), edificios sin ventilación adecuada, ausencia de dispensers u otra forma alternativa de provisión de hidratación; y un larguísimo etcétera. Esa es la postal extendida en la mayoría de las escuelas de toda la provincia. Una postal que, conscientemente, todas las alas del Frente de Todos quieren ocultar con la complicidad de la oposición de derecha (a la que ni le interesa el tema o lo toma sólo demagógicamente).

En Tigre casi cincuenta escuelas (según datos recogidos por la conducción Multicolor del Suteba local, opositora a Roberto Baradel) directamente suspendieron sus clases. Allí se registraron varios casos de descompensaciones de docentes, alumnas y alumnos. Otro tanto se pudo saber de La Plata, Berisso y Ensenada.

Los reclamos, desatendidos sistemáticamente por el Ministerio de Educación que conduce Sileoni, van desde un plan de contingencia ante la “sorpresiva” (se sabía que sería así) ola de calor hasta el comienzo de obras en escuelas que hace tiempo tienen “presupuesto asignado”. En la capital provincial, la Escuela 55 (6 y 72) es un ejemplo palmario. Desde el año pasado tiene asignados 42 millones de pesos para construcción de aulas y baños. Les dijeron que en el verano se harían, pero no se tocó ni un ladrillo. Hoy la escuela funciona con “rotación” de cursos (ocupan aulas -sin ventiladores- alternadamente) y de baños (hay horarios para ir según el curso al que se pertenezca). De allí que se vengan haciendo abrazos simbólicos y demás protestas.

Ante esta situación, tanto los funcionarios como las dirigencias sindicales burocráticas exhortan a docentes y auxiliares a dar clases a como dé lugar. Lo hacen en línea con las directivas del Ministerio de Educación de la Nación que conduce Jaime Perzcyk, que llegó a decir que si hace mucho calor “hay que dar clases en el patio”.

La decadencia de la escuela pública en la provincia no es responsabilidad exclusiva de la gestión peronista actual. Tampoco se da únicamente en territorio bonaerense. Pero en el caso de Kicillof, es singular el esfuerzo que hace por hacerle creer a la población que está preocupado por la crisis educativa.

Tanto cuando Kicillof fue ministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner como ahora que gobierna la provincia más grande del país, la decadencia de la escuela pública fue una constante. Sólo en los mejores años de crecimiento del PBI el peronismo “derramó” algunos recursos para la educación pública. Nunca en un nivel que pudiera comprometer el “ahorro” de presupuesto para pagar la deuda o financiar a los grandes capitalistas.

Quienes día a día sostienen la escuela pública en la provincia de Buenos Aires, las y los docentes, las y los auxiliares y las y los estudiantes ya no le creen nada a Kicillof y sus voceros.

La Matanza. Más de 400 docentes estudiantes y familias se movilizan y desmienten la campaña de Kicillof
Pasadas las 10 de la mañana y hasta el mediodía a pesar de la sensación térmica de más de 41 grados, delegaciones de maestras, profesores, estudiantes y familias se concentraron este martes frente al Consejo Escolar que está encargado de administrar los fondos educativos provinciales en el Municipio de La Matanza, eran casi 100 escuelas y se quedaron hasta que las recibieron a todas. “Nos vamos con un acta-compromiso donde se comprometen a 'responder en breve a todos los reclamos'”, afirmaron.

“Esto no es culpa del tiempo, esto viene hace años”, declaró una profesora de la Secundaria 23 en el micrófono frente al Consejo Escolar. “Estamos hartos de traer los reclamos”, le dijo un papá de una estudiante de la secundaria 17 en la cara de la presidenta del Consejo Escolar.

Los discursos y campañas publicitarias del gobernador Kicillof que habla de un “normal comienzo de clases” o de que hizo la “mayor inversión en la historia en educación” están muy alejados de la realidad que viven millones en las escuelas de la provincia. El cinismo se expresa en una política de beneficio a los grandes empresarios y sumisión a los pedidos del FMI, a costa de ajustar y desfinanciar la educación pública. Escuelas a las que asisten familias que ya vienen golpeadas por tener trabajos precarios, o la desocupación.

Desde que comenzó la ola de calor se vienen expresando distintos reclamos, hasta que, como no son resueltos ni escuchados, se llega a medidas drásticas como la suspensión de clases para preservar la salud. Con docentes y estudiantes descompensados del calor decenas de escuelas definieron en asambleas organizarse y coordinarse con otras escuelas tomando la convocatoria de la Multicolor en sus manos para hacer visible este reclamo y pelear por lo que corresponde. “Nuestros pibes no son descarte, queremos condiciones dignas” gritaba indignada una mamá.

Es necesario poner en la agenda las demandas de los sectores populares, la educación es una de ellas. La derecha de Juntos, que con Vidal hundieron la educación en la provincia, y el Frente de Todos, que no revirtió sino que profundizó esa crisis, hacen demagogia preparándose para la campaña electoral y se pelean por quien dejó peor la educación. Sin embargo, ambos acuerdan seguir los lineamientos del FMI. Nota aparte merece el liberfacho de Milei que directamente quiere privatizar la educación, poner sistema de vouchers y que los pobres no se eduquen.

La única salida viable y realista para priorizar la educación es tocar los intereses de los grandes empresarios y desconocer la fraudulenta deuda que nos dejó Macri con el FMI como plantea el Frente de Izquierda. Destinar esos fondos a educación y realizar un plan de obra pública de reparación y construcción de escuelas, gestionado y controlado por docentes y familias, que son los únicos interesados en la educación pública.

La bronca y el malestar se vienen manifestando fuertemente en la docencia. Los paros docentes del año pasado y este año un fuerte paro en el distrito y en varios distritos de la Provincia convocado por la Multicolor, confluyeron en la semana del 1º de marzo con paros docentes en todo el país en rechazo a las paritarias de pobreza y el techo salarial de Massa que avalan las conducciones sindicales como la Celeste de Baradel en SUTEBA.

A pesar de la tregua de la burocracia sindical, el malestar no cesa y la ola de calor ayudó a canalizar la bronca contra el ajuste.

Las clases no empezaron normalmente en Merlo
“Estos días fue inhumano trabajar en esas aulas de chapa y sin agua potable, ni dispenser de agua fría para los alumnos. Muchos se descompusieron”, dice una docente de la secundaria 1 del mástil.

En la primaria 56 cuentan “hoy se descompuso un nene en la escuela y casi se da una situación grave… terrible”. “Una alumna se fue con síntomas de golpe de calor en la escuela 21 de Loma Florida”, comenta otra profesora.

Es que por más recomendaciones que hagan, en las escuelas no están dadas las condiciones y se pone en riesgo la salud de los estudiantes, docentes y auxiliares. Por eso muchas escuelas se vieron obligadas a suspender las clases y otras fue la comunidad educativa la que se organizó para ello, ya que las autoridades hacen lo posible para tapar la verdadera situación y quieren mantener las clases de cualquier forma. Algo que hace aumentar aún más la temperatura en las escuelas.

Por ejemplo, en la escuela 84 de Pontevedra cuentan que llegaron los inspectores a tratar de impedir que se suspendieran las clases pese al calor. Un grupo de padres y docentes empezó a levantar un petitorio y recién ahí aparecieron del gobierno con ventiladores.

La lista de maltratos continúa…
En la secundaria 8 de Los Aromos, Libertad, denunciaron que en el pico de la ola de calor salían larvas de la canilla y el gobierno municipal lo quería “resolver” con 50 bidones. Por eso levantaron un petitorio que ya cuenta con muchas firmas de la comunidad para suspender las clases y que se hagan las obras necesarias.

En la secundaria 67, una mamá relata: “Por el calor tuvieron clases en el patio. Mi hija me cuenta que es imposible para los profes dar clases así.” Misma situación se vivió en otras secundarias como la 19, o la 17 donde los estudiantes y profesores están hacinados porque los desalojaron de su edificio histórico y aún no se cumplen las promesas de restitución, o en la EES 76, donde desde el municipio se prometió la realización de aulas el año pasado, frente a la organización de la comunidad, pero todavía no se cumplió.

Pero el gobierno de la provincia no es el único que quiere esconder la falta de presupuesto en las escuelas.

La propia intendenta Karina Menéndez dijo en la inauguración de las sesiones del Concejo Deliberante de Merlo: “Equipamos 80 aulas con mobiliario nuevo y aire acondicionado. Que los chicos no pasen frío o calor al ir a la escuela”. A lo que el concejal David Maidana del PTS FIT-U le respondió en su cuenta de twitter contando la realidad de las escuelas que no coincide con el relato oficial.

La realidad mata el relato, ya que el mismo día hubo fogonazos en las cajas térmicas, como comenta una preceptora, “pusieron los aires pero no cambiaron el sistema eléctrico”.

El gobernador Kicillof abrió el discurso inaugural de las sesiones legislativas diciendo que había “un comienzo de clases con total normalidad”, lo que quedó rápidamente desmentido.

Por el contrario la bronca crece por abajo, y en muchas escuelas se ve como un ejemplo lo que hicieron en La Matanza, donde cerca de 100 escuelas se coordinaron junto a delegados de la oposición Multicolor y realizaron una importante movilización al Consejo Escolar de dicho distrito.

En Merlo, no sólo expresan bronca, sino también la necesidad de dar respuesta. Por eso, en varias escuelas ya se organizaron petitorios, cartas a la comunidad pidiendo apoyo y se debate la necesidad de hacer acciones como sentadas y movilizaciones.

Al respecto, Natalia Moreno, docente y delegada de la secundaria 17, de la Agrupación Marrón declaró: “Tenemos que tomar el ejemplo de La Matanza, coordinarnos entre las escuelas desde abajo y movilizarnos para exigir respuestas urgentes. Para tener una educación pública de calidad hay que dar la pelea de fondo, por un aumento en el presupuesto educativo que es lo contrario al ajuste que aplica el gobierno provincial y nacional, para darles beneficios a los empresarios y cumplir con el FMI. Es la única manera de conquistar un verdadero plan de obras de infraestructura, construcción y reparación de escuelas, controlado por docentes y familias, que como se ve, somos los únicos interesados en la educación pública.

Acuña mandó “agua fría” a las escuelas porteñas para combatir la ola de calor
La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, luego de intensos debates con sus equipos técnicos, envió botellas de agua a las escuelas como respuesta del Gobierno de la Ciudad a la ola de calor que atraviesa el área metropolitana.

El cargamento que arribó el martes a los establecimientos y que suscitó un enorme repudio de la comunidad educativa, ya que ni siquiera alcanzaba para cubrir a todos los chicos, fue anunciado el lunes a través de sus redes sociales. Un verdadero baldazo de agua fría, aunque el agua llegó a temperatura ambiente.

“Vamos a dar inicio a un operativo de distribución de aguas frías para promover más intensamente la hidratación en los colegios”, anunció la ministra. Pero, esto no fue todo. También destacó “la importancia de evitar la exposición al sol en horas críticas y reducir la actividad física mientras perduren las altas temperaturas” desde su fresco despacho con aire acondicionado.

Durante la primera semana de clases, atravesada por las fuertes temperaturas, más de 450 escuelas presentaron problemas de ventilación. Algunos edificios tuvieron que suspender las clases.

En los barrios de Villa Lugano, Soldati y Nueva Pompeya, denunciaron que llegaron botellas de un litro y medio de agua con seis vasitos descartables para un aula de hasta 30 chicos.

Las instalaciones no se encuentran preparadas para soportar la ola de calor. La respuesta de Acuña fue enviar 170.000 botellitas de agua mineral para una población estudiantil cercana a los 700.000 estudiantes. Faltan sistemas de refrigeración, ventiladores e infraestructura.

Docentes y estudiantes del colegio Pueyrredón de San Telmo desmayados por calor
Mientras que los funcionarios del ministerio de Educación tienen aire acondicionado en sus despachos, las aulas de la escuela son un horno. Durante los turnos mañana y tarde del jueves, fueron quince las personas que se descompensaron en la escuela de nivel medio N°7 Juan Martín de Pueyrredón. Dos horas esperaron la llegada del SAME. Cuatro personas fueron trasladadas al Argerich con golpes de calor. Ante esta situación, los profesores decidieron no dar clases.

Tienen un techo de policarbonato que genera un efecto invernadero en la escuela, llevan ya diez años exigiendo que lo cambien o lo quiten sin ninguna respuesta. La ola de calor viene ya desde hace diez días, la semana pasada en el colegio tuvieron situaciones similares con desmayos y llamadas al SAME. En verano siempre las temperaturas se hacen notar, pero actualmente asisten a valores récords que los condicionan negativamente para encarar las tareas cotidianas en la escuela.

Las familias y estudiantes también muestran una profunda preocupación por esta situación. Al respecto, Ale, mamá de un alumno del turno tarde, contó: “Mi hijo me pidió que lo fuera a buscar porque no podía respirar. El Estado no piensa que los que estudian y dan clases son humanos”. E., estudiante del turno mañana presente el día jueves en la escuela, se refirió a los problemas de infraestructura: “La pasé remal, hace mucho calor en el colegio. Los ventiladores están sucios y no tiran viento, demasiado calor”.

Las y los docentes fueron convocados a reintegrarse el 7 de febrero, los y las estudiantes iniciaron las clases apenas unas semanas después, con lo cual todos están expuestos a asistir a las escuelas durante una buena parte del verano. Es de suma importancia, entonces, equipar a las escuelas con los recursos suficientes para afrontar las actividades en días de mucho calor como la instalación de aires acondicionados, la provisión de agua fresca y disponer con heladeras y/o freezers donde mantenerla fría. Sin embargo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires continúa reduciendo el presupuesto educativo y los resultados están a la vista: frente a sucesivos reclamos que durante diez años hicieron los docentes del Pueyrredón para cambiar el techo del colegio, el ministerio de Educación no hizo nada.

Es provocativo que la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, escriba un tweet en el cual afirma haber tenido que reunirse con “equipos técnicos” para darse cuenta que en verano los colegios necesitan algo tan básico como la provisión de agua fresca. Y es más provocativo aún cuando el agua llega a las escuelas: en el colegio Pueyrredón recién el jueves recibieron un total de 468 botellas de agua cuando sólo el turno mañana asisten 350 estudiantes. Además, al no contar con una heladera o freezer con capacidad para guardar las botellas enviadas, el agua se mantiene a la misma temperatura con la que llegó.

Por otra parte, en lo que va de la semana, la luz se cortó cuatro veces, no sólo en el colegio sino también en todo el barrio.

También este viernes hubo un corte planeado por la Escuela N° 12 del barrio de Barracas por las condiciones en las que se están desarrollando las clases durante días de calor insoportable.

Isauro Arancibia
Hace más de una semana que la escuela Isauro Arancibia está cerrada porque emergen líquidos cloacales que inundan el edificio. Ante la falta de definiciones y respuestas por parte del ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, la comunidad educativa convoca a una intervención y conferencia de prensa para el lunes 13 de marzo, a las 10:00, en Paseo Colón y Cochabamba.

“Cuando une estudiante del Isauro no está en la escuela está en la calle y todo el esfuerzo que hace para estudiar y progresar se desvanece. Hace más de una semana que la escuela está cerrada porque emergen líquidos cloacales que inundan el edificio. Es una gravedad por tiempo indeterminado porque nadie nos informa cómo y cuándo se resolverá. Es urgente que asuma la responsabilidad quien le corresponda. ¿Al ministerio de Educación de CABA no le importa que una escuela pública esté cerrada?”, expresan en la convocatoria.

Reclamos de Ademys
En un gremio en donde más del 80% somos mujeres y sostenes de hogar, desde Ademys exigen: Salario por cargo igual a la canasta familiar; Aumento de las asignaciones salariales, eliminación de topes e indexación automática por inflación; Licencia por adaptación escolar para acompañar a sus hijxs; Capacitación gratuita, en servicio y con relevo de tareas, con puntaje; Vacantes para escuelas infantiles ¡Ningunx niñx sin escuela!; Acceso a la salud sexual y (no) reproductiva. Porque el vaciamiento de la obra social dilata, anula y/o retrasa nuestros derechos sexuales; Incorporación inmediata de la opción de traslado para la licencia por violencia de género, sin afectar la estabilidad laboral.

“Porque somos docentes comprometidxs con nuestrxs estudiantes, exigimos: Una ESI laica, científica y respetuosa de las diversidades; Que se garantice el acceso a la IVE/ILE; La aplicación efectiva de los protocolos y ampliación de los EOE/ASE para las derivaciones; Porque somos independientes de todos los gobiernos y denunciamos el ajuste que recae especialmente sobre las mujeres, nos solidarizamos con la lucha del pueblo de Perú y decimos: ¡Abajo el gobierno de Boluarte y régimen fujimorista. Juicio y castigo a todos los responsables de la masacre del pueblo peruano!”, agregan.

Fuentes: El extremo sur, Resumen Latinoamericano, La Izquierda Diario, Red Eco Alternativo

 

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