Muerte por covid de dos trabajadoras esenciales

En la última semana, dos trabajadoras de merenderos y comedores populares de la Ciudad de Buenos Aires fallecieron víctimas de coronavirus. Teodora Olloa del Barrio San Martin de la Villa 31, y Lourdes Huarachi de Villa 20, ambas referentas sociales de las organizaciones Barrios de Pie y el FOL. “La lucha de los movimientos sociales por ser considerados esenciales y la vacunación para sus integrantes sigue”, expresaron desde el FOL.

Reproducimos comunicado del Frente de Organizaciones en Lucha:
Con algunas horas de diferencia, el martes 4 de mayo dos trabajadoras esenciales, dos mujeres luchadoras, fallecieron por haber contraído Covid 19.

Teodora Olloa del Barrio San Martin de la Villa 31, era cocinera del merendero Juana Azurduy donde “asistía a niñas y niños del barrio todas las tardes", manifestaron desde la organización social Barrios de Pie.

Lourdes Huarachi, histórica luchadora del FOL en Villa 20, siempre en la primera línea poniendo el cuerpo en todas las luchas, un ejemplo para todxs, expresaron sus compañeres.

Lamentablemente la lista de trabajadores esenciales de los comedores y merenderos de la Ciudad fallecidos durante la pandemia crece, sumando a los nombre de Víctor "El Oso" Giracoy, Ramona Medina, Agustín Navarro, Víctor Ávila, Pedro Condorí, Salvador Benítez y Carmen Canaviri, ahora los de Teodora y Lourdes.

Marcela, referente de Villa 20 del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), con mucho dolor, pero con entereza, habla sobre la terrible situación. “Estamos acá atravesando un duro momento. Acabamos de perder una compañera, una amiga, una referente desde hace bastantes años dentro de la organización, la compañera que impulsó e hizo un montón de cosas dentro de la organización durante más de los 15 años que estuvo participando”

A nosotros como organización nos duele un montón, como asamblea de barrio estamos muy acongojados, muy dolidos, por la pérdida de nuestra compañera y sabiendo también que estas muertes se pueden evitar, por eso es que desde los comedores populares del FOL estamos pidiendo que nos den la vacuna a todos los compañeros que estamos en la primera línea. Durante todo el año pasado en la pandemia fuimos las organizaciones sociales las que dieron de comer a mucha gente, en los comedores populares. Y nosotros queremos cuidar a nuestros compañeros, queremos seguir adelante con el servicio que estamos dando”

Por su parte, Seina, militante de Barrios de Pie de la Villa 21-24, se presenta y comenta, “mi nombre es Seina, soy promotora del área de salud del movimiento Barrios de Pie, me parece que es importante que podamos rever el tema de las vacunas para todos los trabajadores esenciales, en esta segunda ola. La verdad que es una pena, no queremos seguir perdiendo compañeras y compañeros por esta pandemia

Me parece que el Gobierno de la Ciudad se tiene que hacer cargo y nos tiene que empezar a reconocer el laburo que venimos haciendo no desde ahora, sino desde hace mucho tiempo.”

Marcela explica cómo trabajan en Lugano, pese a todos los pormenores de la pandemia. “Sabemos que los vecinos y compañeros nos agradecen, porque hay muchas familias que dependen de estos comedores y por eso nosotros decimos que estamos en la primera línea, que somos la parte que el Gobierno no quiere reconocer. Somos la parte visible de los lugares más pobres, de las villas, de los barrios carenciados, y es donde la ayuda hace falta y nosotros estamos ahí para sostener a muchas familias, nosotros en Lugano atendemos en el comedor dando 800 raciones, son muchas las familias beneficiadas entre vecinos y compas

Nosotros creemos que el compañero que está en la cocina, el compañero que atiende a los vecinos cuando vienen a retirar la comida, se expone bastante. Tenemos todos los recaudos posibles, como guantes, alcohol, mascarillas e incluso mamelucos que estamos usando, pero se nos agotan los recursos para seguir adquiriendo todo eso, el Gobierno no se hace cargo de esto”

“El año pasado y este año – continua y concluye Seina - se vio reflejado el laburo que venimos haciendo en los territorios, tanto con las promotoras de salud, de género, de educación como las cocineras

Es importante que vea también por la seguridad y el cuidado de todos las y los promotores de los barrios y de todas las organizaciones sociales”

Justamente, se cumplirá un año próximamente del reclamo de las organizaciones de la Ciudad al jefe de Gobierno, Horacio Larreta, por el reconocimiento de las tareas esenciales que realizan trabajadores de espacios comunitarios y que hoy necesitan las vacunas para no morir: cocineras en comedores y merenderos, promotoras de Salud, promotoras de Género, educadores y educadores populares.

“Fuera de todos los cuidados que tenemos, necesitamos la vacuna” demanda Marcela. “Porque será que no puede evitar enfermarnos, pero si va a evitar muchas muertes, y creemos que esto se tiene que dar en el marco de ahora y ya y reconocer que durante toda la pandemia de lunes a viernes se abrieron los comedores, y sábados y domingos hicimos ollas populares, a pulmón de los compañeros, para que se sostengan las familias que no tienen para comer

Es muy importante que la vacuna se nos dé a los compañeros que estamos en la primera línea, y que vamos sosteniendo en los barrios populares promotoras de salud, de géneros, que están al frente dando una mano en todo lo que se pueda

Esto es lo que hace la organización antes y después de la pandemia, con la pandemia se intensificó más, la solidaridad de nuestros compañeros es enorme, y no queremos volver a atravesar por un dolor tan grande como es perder a una compañera a un compañero

Por eso exigimos de manera urgente que las vacunas lleguen a las personas esenciales”

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