Excarcelan a policía condenada por la Masacre de Pergamino

Lo resolvió el Tribunal Oral Criminal 1 de Pergamino respecto a Carolina Guevara, efectivo policial de la Comisaría 1 que había sido condenada a 6 años de prisión y que cumplía prisión domiciliaria. La justicia tomó en consideración el cumplimiento de la prisión domiciliaria y algunos informes y pericias judiciales que resultan “abstractos y genéricos” para el equipo de Litigio Estratégico de la Comisión Provincial por la Memoria, que patrocina a varias de las familias de las víctimas.

“Esta decisión expresa la selectividad del sistema penal, que va siempre contra los más vulnerables. Si quedara firme esta decisión, Guevara habrá cumplido una condena de 6 años sin pasar más que algunas semanas en prisión. (…) Para las familias de las víctimas y para esta CPM, la resolución que favorece a Guevara no contempla la perspectiva de derechos humanos que debe primar en estas cuestiones. Una vez más se expresa la selectividad del sistema penal que desconoce el carácter de funcionario público por parte de quien comete un delito de estas características y que, de acuerdo a los criterios de la Corte Suprema y la legislación internacional sobre derechos humanos, debieran contemplar un plus de reproche”, expresaron desde el equipo de Litigio Estratégico.

El pedido de excarcelación había sido formulado por la defensa, y para tratar esta solicitud el TOC 1 de Pergamino realizó una audiencia el 15 de octubre pasado, de la que participó la Comisión, familiares de las víctimas, la defensora de Guevara y el fiscal Nelson Mastorchio, además del presidente del Tribunal, Guillermo Burrone.

“El juez considera que cumplió con la domiciliaria, pero no hay constancias de proyectos de trabajo ni nada que justifique su liberación. Por otra parte, no se evidencia una toma de conciencia por parte de Guevara respecto a su comportamiento. Y hay que tener en cuenta que el mismo beneficio puede llegar a tocarles a otros dos condenados, próximos a cumplir los dos tercios de la condena. (…) Por el contrario, los chicos que fueron víctimas en aquella masacre eran pibes que tenían un problema de base que era el consumo de estupefacientes o algún tipo de adicción, y no hubo un estado presente que los acompañara ni que considerara esa situación. Uno de ellos estaba alojado en la Comisaría con una cirugía sin cerrar, y aún así nadie consideró que eso ameritaba el otorgamiento de la prisión domiciliaria. Tampoco los sobrevivientes fueron beneficiados con algún instituto en forma de reparación, lo que refuerza la idea de la selectividad penal y que la cárcel es para jóvenes y pobres”, agregaron desde el equipo de Litigio.

Fuente: Agencia Andar

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