"El que sale verdaderamente triunfante en todo esto es el Partido Justicialista"

La siguiente es una entrevista realizada a Eduardo Lucita de Economistas de Izquierda (EDI) en la que realiza una balance de las elecciones PASO del pasado 9 de agosto en la que se eliguieron candidatos para las elecciones generales del proximo 25 de octubre. Matías Eskenazi y Mario Hernandez

M.H.:  ¿Qué primer análisis podrías acercarnos sobre las PASO?

E.L.: Hay tres aspectos que me interesan destacar. En primer lugar que el ausentismo estuvo  arriba del 26% y que con los votos nulos, blancos e impugnados se llega a un 32%, es la cifra más alta desde los años ´80 hasta ahora, evidencia que, más allá de que hay un crecimiento vegetativo de la población, que hay un sector que ya no vota o no está obligado, hay cansancio en la gente. Este año ha sido un año de elección tras elección y la gente no cree demasiado en las PASO.

La siguiente cuestión es que los tres candidatos que tienen posibilidades y que expresan los intereses de las clases dominantes, con diferencias, a las distintas fracciones del capital, concentraron el 90% de los votos.

En tercer lugar, que si se suma el voto peronista da un 60%.

Estas cosas no son una sorpresa pero conviene no perderlas de vista porque hay que ver qué pasa en octubre y si hay una recomposición del peronismo en general, porque lo que se destaca en estas PASO y que se venía viendo dentro del FPV es que el que sale verdaderamente triunfante en todo esto es el Partido Justicialista, ya no es el núcleo kirchnerista el principal. Por eso hay que ver a qué sistema de partidos marchamos, porque lo que era un interés de las clases dominantes, inclusive de la Embajada estadounidense desde hace años, de hacer un régimen bipartidista con dos partidos fuertes que se alternen, no solo viene fracasando sistemáticamente sino que ahora ha saltado por los aires. Esos son algunos datos duros que conviene tener en cuenta para mirar la perspectiva a futuro.

Desde el punto de vista de las PASO como tal, creo que como suele decirse, la moneda está en el aire todavía, el sciolismo no alcanzó el esperado 40% pero sus pretensiones han sido reforzadas. No se sabe si logrará triunfar en primera vuelta o no.

La segunda cuestión es que Cambiemos estuvo dentro de lo esperado, no hubo sorpresas y donde sí hubo una gran recuperación fue en el Frente Renovador sobre la base de que para poder levantar la caída que había tenido en los últimos meses, fue el único que en los últimos 15 días elaboró algunas propuestas y eso le permitió recuperar un poco de presencia y porcentaje en los votos.

Hay algunos analistas que dicen que ésta ha sido la campaña más vacía de los últimos treinta años, no se discutió absolutamente nada. Nombraban hace unos momentos el tema de la interna justicialista, que fue lo más duro, donde hubo acusaciones de todo tipo, pero no se discutió una sola idea política. Hay una fórmula que expresaba la estructura fuerte del PJ teñido con un catolicismo conservador muy fuerte, Domínguez-Espinosa, y otro sector que se asemeja, aunque bastante devaluado, a la estrategia de transversalidad original del kirchnerismo, y es la que ganó, lo cual plantea un problema. Yo pienso que desde el punto de vista de la gobernabilidad de la provincia era mucho más funcional la fórmula que perdió, pero todo se puede llegar a recomponer.

La otra cuestión que habría que ver, en contrapartida de todo esto, es el hundimiento de la centroizquierda, en cualquiera de sus expresiones, el ala socialdemócrata de Stolbizer y Binner, lo de éste último es un fracaso espeluznante. O la versión social cristiana, Lozano-De Gennaro que finalmente creo que han hipotecado su futuro político, me parece que a partir de acá se van a dedicar a otra cosa.

M.H.: Sacaron 0,5%.

E.L.: Claro, era difícil que pasaran el piso restrictivo pero también es sorprendente que solo sacaran el 0,5%.

Lo que queda es la novedad del FIT, que ha validado su presencia nacional, casi 730.000 votos, que es un 40% más de lo que sacó en las PASO presidenciales del 2011, pero un porcentaje menor al de 2013, aunque no es lo mismo una elección legislativa que una presidencial. Pero podemos pensar que el FIT tiene un voto consolidado a nivel nacional de 3 puntos y creo que ese es un dato interesante para la izquierda argentina.

Dentro del FIT la cuestión de la interna ha sido una verdadera sorpresa, si bien fue por menos de 3 puntos, unos 15.000 votos, sobre todo por la gran diferencia que la fórmula Del Caño-Bregman sacó en la provincia de Mendoza, que es para estudiar porque ya es la cuarta o quinta elección que sucede. No es un fenómeno puntual y aislado que se puede atribuir a un descontento y catalogar de voto castigo. Cinco elecciones seguidas sacando arriba del 7%, ahora sacaron el 9% y para la Intendencia el 17%, quiere decir que ahí hay una situación favorable a una alternativa de izquierda. Allí sacaron una diferencia de 75.000 votos que fue irremontable a nivel nacional para la fórmula de Altamira y Giordano.

Es interesante porque quiere decir que el PTS leyó bastante bien la cuestión del voto joven, porque lo que se sabe ahora conversando por todos lados, es que muchos jóvenes han votado por la fórmula del PTS y que inclusive mucha gente por descrédito hacia el radicalismo u otras fuerzas, votó al FIT como forma de rechazo, no porque sean de izquierda, pero lo votan al “pibe joven”, no a Altamira. Creo que el PTS hizo una muy buena lectura del voto de la juventud, es algo que yo personalmente no había percibido.


La novedad de los últimos quince días es que hay varias fracciones de las cúpulas industriales que le están dando el apoyo a Scioli

M.H.: Aprovechando esta entrevista quisiera consultarte sobre el tema económico. Hay un dato de días posteriores a las PASO que me parecieron interesantes: las acciones subieron el 6%, en Wall Street los papeles argentinos subieron el 7%, bajó el dólar blue y las compras de dólares para ahorrar.

M.E.: Es decir el voto de los mercados.

E.L.: Acá hay una enorme masa de capital que es timbero permanentemente, porque en realidad estas PASO no modificaron nada. La moneda sigue en el aire, lo que sí es que aprovecharon la baja de la Bolsa y ahora la subieron. Es lógico que cuando sube (la Bolsa) el capital negro sale del dólar blue para ir hacia la Bolsa. El dólar negro a $ 15 es una exageración, aparentemente $ 13 sería un tipo de cambio de arbitraje normal. Está estipulado, es un mercado muy chiquito, compran poco, lo suben y venden poco y lo bajan. Y la Bolsa es una fuente de especulación muy grande, en Argentina no hay mercado de capitales, y no lo puede haber porque tampoco hay ahorro. Cuando la Presidenta dice: “El capitalismo es consumo”, dice solo una parte, porque el capitalismo es consumo, ahorro e inversión, acá no tenemos ahorro y tampoco tenemos inversión. Si no hay ahorro tampoco hay mercado de capitales. 

Creo que son movimientos especulativos, pero de todas maneras hay que tener en cuenta que en el último mes hay una serie de declaraciones empresariales que están virando. Todos los grandes capitales que hicieron grandes ganancias durante estos diez años del modelo kirchnerista, ahora han abandonado el modelo desarrollista y apuntan hacia otro lado. Pero la novedad de los últimos quince días es que hay varias fracciones de las cúpulas industriales que le están dando el apoyo a Scioli, cosa que hasta el momento no se había manifestado de manera tan amplia como sucede ahora. Eso puede ser también un indicador de por qué está subiendo la Bolsa, el capital ha seleccionado cuál es su dirigente para la presidencia de los próximos cuatro años, podría ser eso también.

M.H.: Escribiste un artículo previo a las elecciones “¿Qué perspectivas abren las PASO?”, donde señalás que “ya casi nadie habla de política de shock”.

E.L.: Hasta hace 5 o 6 meses circulaba la versión, sobre todo cuando Macri dijo que el 11 de diciembre iba a hacer desaparecer el cepo y el impuesto a las ganancias (para los salarios), entre otras cosas. Esa era una política de shock, porque levantar el cepo tiene que ir acompañado de una devaluación y una serie de medidas, si levantás el cepo sin hacer nada no te queda ni un dólar. Ahí surgió la idea de la política de shock alentada por los gurúes como Broda y también Melconian, pero éste hasta ahí nomás, porque al poco tiempo se dio cuenta y lo contradijo a Macri diciendo que no podía ser así.

Se hablaba también de que haciendo la devaluación se tirarían rápidamente abajo los salarios y se frenaría la inflación, es decir, lo que hemos visto en nuestro país en varias oportunidades. A medida que avanza el proceso electoral y que el sciolismo demostraba que estaba más fuerte de lo que se pensaba y que finalmente triunfó sobre el kirchnerismo y le impone las condiciones, cambia el panorama. Sectores como Melconian y compañía  empiezan a hablar de que la inflación no se puede resolver de inmediato, Massa habla de un año y medio, que el cepo se puede levantar pero gradualmente, empieza  a decir que hay muchas formas de mejorar el tipo de cambio, no solo con la devaluación, modificando retenciones, poniendo reintegros, es decir, volver a la política de cambios múltiples que hubo en la Argentina tantas veces.

Esta semana comenzó a hablarse de que el sciolismo estaría proponiendo el desdoblamiento del tipo de cambio. Todo parece bastante racional, todo apunta a un corrimiento hacia el centro derecha, van triunfando concepciones gradualistas. Esto tiene que ver con otras cosas: desde Cavallo en adelante, el tipo de cambio es el eje sobre el cual se distribuyen las clases dominantes el excedente económico, pero esto no es homogéneo, porque ahora no es como en el pasado que el tipo de cambio beneficiaba directamente al sector agrario y hundía al sector industrial, hoy hay sectores exportadores que se benefician del tipo de cambio, pero al mismo tiempo la matriz de insumo-producto argentino tiene entre un 37% y un 40% de importado, entonces si devaluás beneficiás a las exportadoras pero perjudicás tremendamente a los que producen para el mercado local, que es lo que el gobierno está tratando de fortalecer.

Por lo tanto, todas esas fracciones del capital no se ponen de acuerdo sobre el monto de la devaluación y si tiene que ser abrupta o no, esto frena y lleva al gradualismo. No hay en este momento una fracción de capital que este hegemonizando al conjunto de los capitales y presente una salida, como fue en otros momentos, en la primera época de Cavallo, por ejemplo, o con el propio kirchnerismo, donde todas las fracciones que comandaban el bloque de las clases dominantes durante los años ´90 perdieron y ascendió el capital productivo agrario e industrial que fue lo que permitió toda la política del kirchnerismo en la primera época hasta el 2008 cuando viene la crisis de la Resolución 125 (retenciones al campo) y se resquebraja de nuevo el comando de las clases dominantes.

Esa situación se viene agudizando, veremos si en esta recomposición política se da también una recomposición en el conjunto de las distintas fracciones del capital y logran armar un comando del bloque que indique para donde está su salida.

 

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