Un informe de la ONU reveló que Israel bombardeó una vivienda en la que previamente había refugiado, el 4 de enero, a unos 110 civiles, la mitad de ellos niños, y causó la muerte de al menos una treintena de personas.

El documento, basado en declaraciones de testigos, indica que soldados israelíes evacuaron a los palestinos y los refugiaron en una vivienda residencial advirtiéndoles que debían "quedarse adentro". Unas 24 horas más tarde "bombardearon la casa repetidamente". Ocurrió el domingo pasado en Zeitun, Gaza.
Pierre Wettach, el jefe del CICR para Israel y los Territorios Palestinos Ocupados, afirmó: "el ejército israelí ha tenido que estar al tanto de la situación, pero no asistió a los heridos". "Tampoco nos permitieron a nosotros ni a la Media Luna Roja Palestina asistir a los heridos".