Miles de mexicanos protestaron contra las "mentiras" de Televisa

Frente a las instalaciones de Televisa, Andrés Manuel López Obrador exigió ayer respeto y espacio para la libertad de expresión de todos los mexicanos y aseguró que “sus dueños forman parte de los hombres y mujeres más ricos e influyentes del país”.
(La Jornada) México - Sin obtener una respuesta inmediata a la solicitud presentada este martes al presidente ejecutivo del Grupo Televisa, Emilio Azcárraga Jean, para abrir espacios al movimiento nacional en defensa del pueblo, del petróleo y de la soberanía nacional, y que “las voces críticas expresen sus puntos de vista y sus propuestas”, López Obrador acusó a la televisora de ser “la principal administradora de la ignorancia” y “la fábrica más grande de producción de mentiras”.
“Entiendan que a nadie le conviene seguir manteniendo el actual régimen político de corrupción y privilegios que, como está suficientemente demostrado, no sólo propicia la desigualdad económica y social, sino que es el principal causante de la violencia y lo que impide la gobernabilidad democrática”, afirmó.
En tanto, Televisa siguió el desarrollo del mitin frente a sus instalaciones. Dispuso de al menos 16 cámaras, entre fijas y portátiles, para inclusive recibir la señal directa de lo que ocurría en la calle hasta sus oficinas y para ello distribuyó a personal de piso y del área de noticias.
Mientras esperaban el discurso de Lopez Obrador los manifestantes entonaron consignas: “¡No más basura, no más censura, aquí se va a acabar la teledictadura!” “¡Despacio, sin prisa, Televisa te idiotiza!” y “¡Falsear la información, también es represión!”.
En la misiva se lee que mientras Petróleos Mexicanos destinó más de 260 millones de pesos para “convencernos a través de spots que el futuro de la principal empresa del país estaba en la apertura al capital privado, y que teníamos un tesoro escondido en el fondo del mar”, se cerraron cada vez más los espacios informativos para el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo.
Y con ello “vino también la estigmatización de veintenas de miles de ciudadanos que de manera voluntaria han participado y ejercido su derecho a la crítica y a la disidencia”.
Con tales argumentos piden que se respete el derecho de la ciudadanía a expresar en los medios masivos sus puntos de vista, “por más críticos que sean”, y se abran los espacios informativos de los canales de Televisa a la pluralidad, a la diversidad de posturas, sectores y movimientos sociales y ciudadanos.
López Obrador subrayó que “en buena medida (en Televisa) son responsables del desastre en que está sumido el país. No sólo por la manipulación que ejercen, sino principalmente por lo que callan o dejan de informar”.

“Los grandes censores”
Al asumirse como “los grandes censores” de lo que ocurre en México, en esa empresa –denunció López Obrador– hay temas que no abordan: guardan silencio sobre las causas de la pobreza, de la migración y de la violencia, a no ser sólo como nota roja; no hablan de la carestía, de la corrupción, de la impunidad, de la violación a los derechos humanos, del contubernio entre el poder económico y el poder político, de la devaluación del peso.
Tampoco informan, indicó, que México ocupa el último lugar en crecimiento económico en todo el continente americano, o que ante la crisis, “de nuevo, el gobierno usurpador en vez de proteger al pueblo está rescatando con el presupuesto público, que es dinero de todos, a los financieros y a las grandes empresas. Ésta es, en esencia, la administración de la ignorancia”.
Luego de refrendar su convocatoria para la marcha del próximo 23, del Ángel a Bellas Artes, López Obrador advirtió que su movimiento regresará a Televisa “las veces que sea necesario” hasta lograr que haya apertura informativa y se respete realmente la libertad de expresión.
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