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Seis transfeminicidios en 12 días en México

Una mujer trans asesinada cada 48 horas. Kendra en Tijuana, Valeria en Colima, Ivonne en Ciudad de México, Michell y Dayana en Jalisco y una mujer trans cuyo nombre aún se desconoce fueron víctimas de violencias letales por transodio en México. Exigen investigar con perspectiva de género y derechos humanos. Por Georgina González-Agencia Presentes.

El 7 de julio en la ciudad fronteriza de Tijuana, Kendra Medina, una mujer trans de 29 años, fue asesinada y su casa fue incendiada. El transfeminicidio de Kendra fue el tercero en perpetrarse en una semana en México. Ese mismo día pero en Colima, Valeria fue asesinada y torturada; y el 1 de julio Ivonne fue asesinada en Iztapalapa, Ciudad de México.

Por esta ola de violencia transfeminicida, el Consejo Nacional para Prevenir y Erradicar la Discriminación (Conapred) y la Secretaría de Gobernación exhortaron a las autoridades a investigar con perspectiva de género y derechos humanos.

Al cierre de esta publicación, Presentes recibió noticias de de tres transfeminicidios más: el de Michell y Dayana en Jalisco; y el transfemincidio en Colima de una mujer trans, cuyo nombre aún se desconoce.

Lo que ha pasado en los últimos doce días confirma el dato que la organización Letra S dio a conocer en su último informe: 6.5 personas LGBT son asesinadas en promedio cada mes en México. Pero estos crímenes recientes también sugieren que pueden ser muchas más las personas víctimas de la violencia por prejuicios.

Kendra fue asesinada y quemaron su casa
Sobre el asesinato de Kendra Medina en Tijuana, el fiscal central de Baja California descartó que no se trató de un crimen de odio y no se investigará como feminicidio. Los colectivos LGBT y activistas trans exigen que se aplique el protocolo nacional de actuación para el personal de las instancias de procuración de justicia en casos que involucren la orientación sexual, identidad o expresión de género.

“Su muerte es algo muy horrible, muy doloroso y no entendemos cómo, por qué. Y cómo le diré, pues (Kendra) era una persona muy amigable, nunca se le conoció gente que no lo (la) quisiera. Nos sentimos muy enojados porque nadie merece morir así”, expresa con emoción contenida en entrevista telefónica, Yaritza Ibarra, amiga de la infancia de Kendra.

De acuerdo a información de la reportera Lorena García para la Fiscalía General del Estado, el asesinato de Kendra se trata solo de un homicidio. Además, las declaraciones del fiscal, Hirám Sánchez deja entrever su ignorancia para distinguir entre orientación sexual e identidad de género.

TransOdio en Baja California
“Nosotros no somos quién para negar las identidades de las demás personas y lamentablemente (el fiscal) se permite el hecho de no reconocer a Kendra como trans. Por otro lado confunde términos clave como identidad de género con “preferencias sexuales”, término obsoleto y carente de respeto a los derechos humanos de la diversidad sexual. Esto solamente sigue reflejando la falta de sensibilidad hacia la población LGBTTTIQ+, que tiene como consecuencia la falta de seguimiento a casos con perspectiva de género”, dice un comunicado de la organización Comunidad Cultural de Tijuana LGBTI.

De acuerdo a registros de la activista trans Susana Barrales, al menos otras 5 mujeres trans han sido asesinadas este año en el estado de Baja California. De algunas, dice, se desconoce el nombre, justamente porque sus muertes quedan subregistradas como homicidio pues aún no hay ley de identidad de género que permita a la población trans rectificar sus documentos con su nombre y género.

Kendra: golpes y signos de tortura
Kendra vivía en la colonia Hacienda Los Laureles Pacífico, ubicada a las afueras, en los grandes complejos industriales, a 19 kilómetros del centro de la ciudad de Tijuana. Y laboraba en el área de Moldeo en Planta 1 en el turno A de la maquiladora Industrial Hunter.

Simey, una mujer trans y vecina de Kendra, cuenta que cerca de las seis de la mañana vecines reportaron un incendio. “La colonia lleva una semana sin agua y por eso ni forma de ayudar, además, no hubo un grito de auxilio. Nadie pensó que Kendra estuviera dentro de su casa porque sabíamos que trabajaba en el turno de la mañana”.

Los bomberos que ingresaron a mitigar el fuego encontraron a Kendra con golpes y signos de tortura. De acuerdo con información del reportero Ángel Alpuche para El Imparcial, peritos de la Fiscalía General del Estado descartaron al incendio como causa de muerte y presumieron, por una herida en su cuello, que el motivo pudo ser por estrangulamiento.

Sin embargo, a casi una semana de los hechos la Fiscalía no ha aclarado la causa oficial de muerte. De acuerdo a un medio local la autopsia del Servicio Médico Forense sustenta que fue por un “traumatismo craneoencefálico ocasionado por un golpe violento”.

Fiscalía no investiga crimen de odio
El fiscal central, Hirám Sánchez, afirmó que el asesinato de Kendra no cumple con los criterios para ser investigado como feminicidio, tampoco como un crimen de odio. ¿Las razones?

“Nosotros no lo iniciamos como un delito en contra de una persona trans porque fue identificado con su nombre de pila, como una persona del género masculino. No había hecho ningún cambio de sexo, transexual por lo menos no era, de manera que no teníamos conocimiento de como tenía esa preferencia y lo daba a conocer en redes sociales […] Y no se halló evidencia de que haya estado relacionado con su preferencia sexual (orientación sexual)”, dijo a periodistas locales.

El Código Penal de Baja California no tipifica como agravante de homicidio a la orientación sexual o identidad de género de las víctimas, tampoco se especifica dentro del protocolo del crimen de feminicidio. En México sólo 13 estados del país contemplan en sus códigos penales estas agravantes dentro de los delitos de homicidios y lesiones graves.

De acuerdo al reporte de la reportera Lorena García, el fiscal explicó que la principal línea de investigación es que “el homicida es una persona que conocía a la víctima”.

El viaje de Kendra, de Nayarit a Tijuana
Kendra era originaria de un pueblo de Tecuala, Nayarit, un estado al oeste del país, y a sus 20 años migró para Tijuana. “Allá es más vida de campo, esa vida no le gustaba, no la hacía para eso y pues se fue por necesidad porque allá no hay oportunidades”, cuenta en entrevista con Presentes, Yaritza Ibarra, amiga de la infancia de Kendra.

Kendra inició su transición física en Tijuana. Yaritza cuenta que su familia “siempre respetó” la feminidad que ya expresaba desde entonces, “sobre todo al bailar reguetón y música en inglés que le gustaba mucho”, recuerda.

Familiares y amistades siguieron su transición por Facebook. “Veía sus fotos y que se iba a hacer ejercicio. Al principio cambiaba mucho su nombre, pero después se quedó con Kendra. Creo que eligió ese por la novela que le gustaba mucho donde salía la Marjorie De Sousa (quien interpretó a Kendra Ferretti en ‘Amores Verdaderos’)”, explica Yaritza.

Yaritza cuenta que en la maquila Kendra fue respetada. El día de su asesinato la empresa lamentó lo sucedido y mostró condolencias a su familia.

A los dos días de su asesinato la comunidad donde creció se organizó para juntar dinero para que el cuerpo de Kendra pueda viajar de Tijuana a Nayarit. Este domingo, 11 de julio, fue velada por amistades de su trabajo pero sigue en Tijuana. “Se ha pospuesto el traslado de Kendra porque no hay vuelos a Nayarit”, aclaró en entrevista Yaritza.

La familia, amistades, vecines de Kendra, y activistas exigen justicia.

“Tijuana es transfóbica, machista y conservadora”
“Tijuana es una frontera transfóbica, machista y conservadora. Las personas LGBT, pero en particular las mujeres y la comunidad trans estamos atravesando mucha violencia machista, transfóbica; y de grupos armados y de políticos con discursos de odio”, dice Susana Barrales, activista trans de esa ciudad.

Lo que dice y percibe Susana coincide con los datos. Y es que, por tercer año consecutivo Baja California es el estado más violento de México, de acuerdo con el informe de 2021 del Instituto para la Economía y la Paz. Además, el pasado 30 de junio, la Secretaría de Gobernación activó la Alerta de Violencia de Género por el incremento de feminicidios, violación o violencia familiar en al menos seis municipios del estado, entre ellos Tijuana.

“Cuando me enteré se me heló la piel. De repente saber que fue mi vecina, otra mujer trans, me hace sentir en peligro, porque no sabemos si haya alguien buscando atacarnos”, cuenta Simey, mujer trans y vecina de Kendra.

“Las mujeres trans no nos merecemos esto: vivir con miedo. Somos seres humanos que merecemos todo el respeto y necesitamos derechos. Exigimos no ser tratadas con pinzitas, sino en igualdad y sin violencias. Y ay, me duele mucho lo que estamos pasando y me da temor, no lo niego, por mí y mis compañeras. No tendríamos incluso que estar pensando en irnos al otro lado (migrar a Estados Unidos) para no ser la siguiente”, cuenta con indignación Susuana Barrales.

Susana añade que prefiere mantenerse al margen de la investigación del asesinato de Kendra, pero está en contacto con la familia por si requieren apoyo. Por su activismo ha recibido amenazas en casos anteriores, y en este momento, por el contexto que atraviesa Tijuana, busca priorizar su integridad y las de las mujeres trans que la rodean.

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