Protestan en Reino Unido contra ley que da más poder de represión a la policía

Miles de manifestantes se unieron a actos en varias ciudades de Reino Unido el sábado pasado en el contexto de un “fin de semana de acción nacional” contra un proyecto de ley que dará a la policía más poderes para frenar las protestas.

(La Jornada/RT) Reino Unido - El proyecto de ley sobre Policía, Delincuencia, Sentencias y Tribunales pretende endurecer las medidas que los agentes pueden adoptar para dispersar manifestaciones, como la imposición de límites de tiempo y ruido, que los activistas temen que sean usados para frenar la disidencia.

El sábado se celebraron marchas de Kill the Bill (Maten la Ley) en decenas de ciudades, entre ellas Londres, Manchester y Bristol, con el apoyo de grandes grupos de activistas, como Extinction Rebellion, defensores del cambio climático, y el movimiento Black Lives Matter.

“(Estoy aquí) para defender los derechos de la libertad de expresión y los de las organizaciones en nuestra sociedad”, expresó Jeremy Corbyn, el ex líder del Partido Laborista, de la oposición, que se encontraba entre varios miles de personas que se unieron a la protesta en el centro de Londres.

“Estas manifestaciones, 50 de ellas hoy, marcarán la diferencia”, dijo a Reuters frente a las cámaras del Parlamento.

Desde que el proyecto de ley se presentó en el Parlamento el mes pasado, ha habido protestas esporádicas. En Bristol, al suroeste de Inglaterra, las manifestaciones fueron violentas, con agentes y una comisaría atacados con ladrillos y botellas de vidrio y con vehículos policiales incendiados.

La iniciativa legislativa ampliaría de manera significativa los poderes de la Policía y del Gobierno para reprimir manifestaciones pacíficas en aras del orden público.

Los manifestantes temen que el nuevo Proyecto de Ley de Policía, Crimen, Sentencias y Tribunales, que se está tramitando en el Parlamento y otorga a las fuerzas de seguridad mayores poderes para restringir las protestas en aras del orden público, restrinja su derecho de reunión e impida su participación en manifestaciones.

La polémica medida legislativa otorgaría a la Policía de Inglaterra y Gales el derecho a imponer condiciones previas a las manifestaciones no violentas, tales como horarios de inicio y finalización en protestas estáticas, poder que ya tienen en relación con las marchas, e incluso establecer un límite de ruido.

Asimismo, los agentes podrían intervenir si determinan que el ruido perturba las "actividades de una organización" o tiene un "impacto relevante en las personas de los alrededores".

El incumplimiento de las instrucciones de la Policía acarrea multas de hasta 2.500 libras esterlinas (unos 3.475 dólares), mientras que los que provoquen daños a monumentos conmemorativos podrían ser condenados con hasta 10 años de prisión. También se convertiría en delito no seguir determinadas restricciones que los manifestantes "deberían" haber conocido, incluso si no recibieron una orden directa de un oficial.

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