El momento decisivo de las protestas en Colombia

Sindicatos, estudiantes y grupos de resistencia encaran el tercer mes de estallido social tomando posiciones para una gran movilización el 20 de julio, mientras que crece la presión internacional sobre el gobierno por las violaciones de derechos humanos.

(Victor Linares – El Salto) Colombia - Los promotores del paro nacional del 28 de abril y el movimiento social que logró tumbar la reforma tributaria que afectaba a las clases medias y bajas del país, medirán sus fuerzas contra el gobierno de Iván Duque en las calles y el Congreso. Aprovecharán un momento clave, el 20 de julio, fecha en la que se reinicia la actividad parlamentaria y se conmemora el Día de la Independencia. Por su parte, el gobierno planea tramitar una ley antivandalismo para aumentar las penas de quienes se enfrenten a la policía y reforzará la seguridad ante una movilización en Bogotá que “tendrá intenciones de violencia”, según el ministro de Defensa. Un manifestante de uno de los puntos de resistencia en la capital que se identifica como “Héroe”, por miedo a amenazas, dice que será “un día para la historia”.

En mitad de este clima, Iván Duque enfrenta un momento de intenso escrutinio internacional en el que varias misiones internacionales están documentando las violaciones de derechos humanos que han ocurrido desde el inicio de las protestas. Algunas de estas misiones ya presentaron informes tras su visita al país. Es el caso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cuyas conclusiones y recomendaciones dejan en evidencia las prácticas del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) contra los manifestantes. “En reiteradas ocasiones, así como en diversas regiones del país, la respuesta del Estado se caracterizó por el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, en muchos casos, incluyendo la fuerza letal”, apunta la Comisión.

Este informe no tiene carácter vinculante, pero sirve para acercar la lupa sobre la actuación del Estado colombiano. La respuesta del gobierno no se hizo esperar. A través de un documento interno de trabajo con la CIDH filtrado a la prensa, se quejó de que la aceptación del mecanismo de seguimiento de derechos humanos que proponía la Comisión, sería reconocer que la democracia colombiana “está al mismo nivel que las dictaduras de Nicolas Maduro y Daniel Ortega”, y acusó al organismo de “intromisión en la política interna”.

Mientras tanto, el ala más institucional del paro nacional prepara seguir con las reivindicaciones en varios campos. El Comité Nacional de Paro (CNP) representa a este sector, que agrupa a los grandes sindicatos de trabajadores, y fueron quienes convocaron la primera manifestación de abril. El CNP presentará el 20 de julio, una serie de proyectos de Ley al Congreso relacionados con los problemas sociales y económicos del país. Además, planea convocar una movilización con la proclama “contra las políticas neoliberales del gobierno de Duque” ese mismo día.

Este comité también se juega mucho estas semanas. Algunos sectores sociales no entienden que abandonara la mesa de diálogo a principios de junio a pesar de que el gobierno se negara a firmar un primer preacuerdo de garantías. Tampoco que decidiera levantar temporalmente el paro nacional y dedicar más esfuerzos a la vía parlamentaria, en un momento en el que las manifestaciones seguían siendo masivas.

Una de las voces más críticas con este cambio de estrategia es Marta Alfonso, vicepresidenta del sindicato de docentes más importante del país, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (FECODE), que forma parte del propio CNP. “Algunas pensábamos que no podíamos decir que se levantaba el paro nacional porque no somos los únicos portavoces”, afirma. Alfonso explica que aunque el CNP convocó la primera manifestación, lo que vino después fue un “levantamiento popular” de diferentes sectores indígenas, mineros, comunidades afros, mujeres y jóvenes. Esta lideresa sindical se muestra convencida de que las propuestas que se presenten al Congreso no van a “calmar” a un movimiento que va a “estallar dentro de poco”, y añade: “El movimiento social no ve las salidas ahí [en política], porque no está como nosotras: empleadas, peleando el salario, la sanidad,...No, está peleando la supervivencia”. Sin embargo, cree que es posible unificar las agendas de los distintos sectores aunque reconoce que este movimiento facilitará “cambios mucho más profundos”.

Nota completa: https://www.elsaltodiario.com/paro-nacional/momento-decisivo-protestas-colombia

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