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Estas manifestaciones expresan “un desgaste de la hegemonía del uribismo en Colombia”

Colombia vive desde hace una semana un impresionante estallido social. La movilización que comenzó en rechazo al proyecto de reforma tributaria enviada al Congreso por el gobierno de Iván Duque, no solo ha logrado el retiro de la propuesta sino que ha evidenciado una situación que va más allá de esta reforma. Red Eco Alternativo entrevistó a Pietro Lora Alarcón, profesor universitario y miembro de la dirección ejecutiva de la Unión Patriótica en Colombia quien acerca una visión más global de la problemática de los sectores populares y, asimismo, la militarización de las ciudades para frenar estas protestas.

Redeco: ¿Cómo se explica este estallido social que ya lleva una semana, pese a la represión?

Pietro Lora Alarcón: Es importante mostrar algunas cuestiones que son centrales para entender la problemática y que han conducido a esta situación. En principio la jornada del 28 de abril y que se extiende hasta el día de hoy, ha derrotado el proyecto de ley que se había presentado al Congreso el día 5 de abril por el presidente Iván Duque.

El problema real es que aquellos que tienen más de 2 millones de dólares en caja - en Colombia seria el margen de los ricos - les tocaría pagar el 1%, y el 2% para los que tienen más de 4 millones de dólares según esa reestructuración tributaria, mientras la mayoría de los colombianos tendría una carga tributaria muchísimo mayor.

Además, se le debe adicionar la propuesta del aumento al valor agregado del 19% para servicios como agua, luz, telefonía, servicios funerarios, servicios de internet y de informática y compras de computadoras. En fin, todo aquello que en medio de una crisis sanitaria tan grave se torna indispensable.

Si tú dices que en Colombia los más ricos pagarán el 1 o 2% el resto pagará un gravamen mucho mayor y simultáneamente nosotros aumentaremos el 19% del impuesto al valor agregado sobre los productos de primera necesidad, si tú dices eso a un país que 2020 hasta hoy tiene contabilizados 5.400 millones de personas despedidas, con un desempleo del 17%, con más de 3.9 millones de personas sin nada para hacer, con más de 2 millones de jóvenes salidos de las universidades sin nada para hacer , con 5.7 millones de colombianos trabajando en una economía informal, tú tienes una situación extremadamente difícil.

Digo más, el Programa Social de Renta Básica que programó el gobierno de Duque dio trece pagos de 40 dólares, llegó solamente a tres millones de personas, de los 15 millones de colombianos que en la contabilidad inicial deberían recibir el beneficio.

R.E:¿Qué significaba este proyecto de reforma tributaria para los sectores populares de Colombia?

P.L.A: Los puntos de esa reforma tributaria ratifican y amplían una primera reforma que fue hecha en 2019. La reforma que cayó y que estaba todavía en el escenario de las propuestas, era una propuesta extremamente difícil de soportar por los colombianos, castigaba de hecho al pueblo colombiano. Es una propuesta de ley que tenía el nombre de Ley de Solidaridad Sostenible que descargaba en el 73% de las personas el gravamen tributario. El restante, el 27% seria para las empresas.

Duque dice estamos con déficit fiscal y esta propuesta de reforma tributaria es fundamental para resolver el problema del déficit fiscal. Pero ¿quién ocasionó el déficit fiscal?. El déficit fiscal fue ocasionado por la manera como el gobierno de Duque en su momento se endeudó con los organismos internacionales y emitió títulos de deuda pública que hoy son llamados por los empresarios internacionales como bonos basura. Porque con la desvalorización de la moneda hoy esos bonos no tienen ningún peso en el mercado internacional.

La lógica en el 2019 era que si se disminuían los impuestos a las gentes de las grandes corporaciones y al capital financiero, se aumentarían los ingresos porque se distribuiría el capital y Colombia crecería. Esa fórmula nunca dio resultados positivos en ningún país del mundo pero a eso apostó el ministro Carrasquilla en el 2019.

La nueva reforma era una reforma que sin hacer una autocrítica con relación a aquello, en medio de esta crisis aumentaría el gravamen sobre los sectores más vulnerables del pueblo colombiano.

Estos son motivos para desatar un estallido social que es lo que tenemos en Colombia, estallido legítimo y que busca generar una alternativa de cambio al modelo económico y una reorientación al gasto social que permita avanzar en medio de la crisis sanitaria a la vacunación masiva y a un aumento de la renta básica para los trabajadores que les permita sobrevivir en un escenario dantesco y muy triste para los colombianos.

R.E: ¿Cómo fue organizado el paro?

P.L.A: La jornada del 28 de abril fue resultado de una decisión del Comité Nacional de Paro pero la extensión de la jornada y los rumbos que esto ha tomado es el resultado de un descontento social que viene inclusive de las jornadas de noviembre de 2019, que se interrumpieron justamente por la crisis sanitaria.

El Comité Nacional de Paro agrupa sectores organizados del movimiento social, trabajadores y trabajadoras de todo el país, centrales sindicales, mujeres, sectores del LGBTI, campesinos, es decir, hay una gran cantidad de sectores. Pero lo importante es que la gente ha respondido al llamado de una jornada y ha tomado las riendas del proceso y ha avanzado en un sentido propositivo y en un altísimo contenido de cambio porque se ha ligado la cuestión económica a la necesidad de un cambio político en Colombia. Está madurando de que no es una situación que solo  tiene que ver con el estado actual de la economía, sino que tiene responsables y los responsables se encuentran en el gobierno y que es necesario, entonces, un giro en el gobierno y que esto debe llevar necesariamente a una reconducción de la política en Colombia. Hay que destacar el papel de la juventud.

R.E: ¿Cómo afecta al gobierno de Iván Duque este retroceso en su política?

P.L.A: Todo esto se da, obviamente, en el marco del desgaste del gobierno de Duque y un desgaste de la hegemonía de lo que podríamos considerar el uribismo en Colombia, una lógica de tratamiento de orden público de cualquier protesta social y de acusar a cualquier persona que esté en contra del modelo económico o tenga una opinión diferente, de enemigo del estado. Una lógica uribista y una lógica incorporada al actual gobierno de que debemos estar en un constante estado de excepcionalidad. Es una lógica que se agotó en este momento.

Ante el desgaste de la hegemonía del uribismo, la derecha se reúne y están buscando una fórmula, una negociación desde varios sectores de la derecha para que se paralicen las movilizaciones.

La gente que no es tonta dice que van a presentar una nueva reforma tributaria que con toda seguridad va a ser maquillada, o sea, que va a contener los mismos puntos pero que va a ser presentada en otro estilo. Esto el pueblo colombiano no lo va a tolerar, no hay condiciones subjetivas para que el gobierno haga esta maniobra. Lo que le queda a Duque es llamar a la conmoción interior a que se le concedan facultades extraordinarias para que el a partir de decretos pueda imponer una reforma tributaria para resolver el problema del déficit fiscal y la incapacidad que tiene en este momento de la vacunación masiva.

R.E: ¿Cómo evalúan esta represión abierta contra los manifestantes y la militarización de las calles?

P.L.A: Hay una situación de derechos humanos muy grave. ¿Por qué? Porque la estrategia del gobierno desde el primero de mayo en horas de la tarde es la ocupación de ciudades y esto genera una situación muy crítica. La ocupación militar de las ciudades, especialmente de Cali, ha creado una situación insustentable en un plano en el que las fuerzas armadas han sembrado el terror, han amedrentado a la población, han disparado contra la población y han subordinado a las fuerzas de cada uno de los departamentos que son obligadas a trabajar en manera conjunta con las fuerzas armadas en una actividad de represión permanente. En un principio fue la policía la que comenzó la represión y ahora es el ESMAD y las fuerzas armadas disparando. Esto ha generado que policía, fuerzas armadas, órganos de inteligencia, todos actúen contra la protesta social. El resultado de todo esto es lamentable, porque la lucha es asimétrica, una lucha desigual y el resultado lamentable con más de 27 muertos, más de 1100 casos de violencia policial, 726 detenciones arbitrarias. La defensoría pública dice que son 19 los muertos pero reconoce que hay 87 personas desaparecidas. (**)

Hay que desmilitarizar el país. El gobierno de Duque tiene que ordenar el retiro de las fuerzas armadas. Esto no va a conducir a una salida democrática, sino que va a profundizar la gravedad de la situación.

Se está pidiendo a los organismos de derechos humanos, a los partidos políticos, a las organizaciones sociales la solidaridad internacional porque el pueblo colombiano no se puede quedar solo en esta situación extremamente grave, porque es una lucha justa y porque las fuerzas armadas con todo su poder y todo su armamento han descargado todo esto en el pueblo. La derecha utiliza las fuerzas armadas en su interés de clase, las convierte en órganos para la defensa de clase y para la defensa de prerrogativas y privilegios del capital financiero, de las directrices del Banco Mundial.

 

(**) NdR: al momento de publicar esta entrevista la Plataforma GRITA daba cuenta de la existencia de 37 fallecidos, 234 victimas de violencia física, 11 victimas de violencia sexual,  y 934 detenciones ilegales. Por su parte la ONG Temblores informaba de la existencia de 108 desaparecidos

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