Los agricultores insurgentes crean una “república autónoma” en India

A pesar de la represión del Estado, los agricultores, furiosos por la liberalización del sector agrícola, se han reunido alrededor de la capital, más numerosos que nunca. Muchos de ellos abastecen la “república autónoma” por turnos. Detrás de la lucha contra la infame reforma quedan al descubierto décadas de resentimiento.

(Reporterre) India - A pesar de la represión del Estado, los agricultores, furiosos por la liberalización del sector agrícola, se han reunido alrededor de la capital, más numerosos que nunca. Muchos de ellos abastecen la “república autónoma” por turnos. Detrás de la lucha contra la infame reforma quedan al descubierto décadas de resentimiento.

Pasar la frontera de Tikri, al este de Nueva Delhi, es como cambiar de país. Tras una hora conduciendo por la autopista, paramos frente a una pared custodiada por policías fuertemente armados. Hay que negociar en varios puestos de control, tomar desvíos, para entrar por fin en el estado de Haryana, es decir, en otro mundo.

Los agricultores no se han equivocado, ya que, para referirse a las masivas concentraciones de campesinos que se extienden a lo largo de las vías rápidas que conducen a la capital, ya no hablan de manifestaciones, ahora emplean el término “república autónoma”. Llevan ya tres meses acampados en la entrada de la capital-Estado de Nueva Delhi para protestar contra la desregulación del sector agrícola. El gobierno prevé efectivamente reformas que ponen en tela de juicio los precios mínimos de compra de productos básicos como el trigo y el arroz, amenazando así la supervivencia de pequeños agricultores. Los estados de ánimo se han ido crispando. El 26 de enero, fiesta nacional, conocida como Republic Day, cambiaron las reglas del juego.

Durante las celebraciones del Republic Day (lo que sería el equivalente al 14 de julio francés, fiesta nacional), la Corte Suprema autorizó, por primera vez, que los agricultores entrasen en Nueva Delhi. La policía trazó un recorrido específico para ellos, en paralelo al desfile oficial, y en número restringido. Nada sucedió como estaba previsto. Enérgicos, los campesinos forzaron desde por la mañana los controles policiales con sus tractores para entrar en masa en Nueva Delhi. A lo que siguió una jornada de enfrentamientos entre policía y manifestantes— uno de ellos falleció y muchos fueron detenidos. A pesar del llamamiento a la calma por parte de los sindicatos agrícolas, algunos acabaron por invadir el Fuerte rojo, símbolo del poder, desde el que el primer ministro pronuncia sus solemnes discursos.

Cuando habían transcurrido tres semanas desde la invasión del Capitolio en los Estados Unidos, los incidentes registrados durante el Republic Day acapararon los titulares, empañando la imagen del movimiento, muy pacífica hasta este momento. La ocasión soñada por el gobierno para presentar a los agricultores como insurrectos conspiradores. Durante su discurso en el Parlamento, el primer ministro indio, Narendra Modi se refiere ya sin tapujos a “parásitos”, dirigidos por “fuerzas destructivas del extranjero”. Se acabaron el diálogo y el apaciguamiento: se decretó el estado de sitio y se cortó internet en el Estado de Haryana. Las cuentas de Twitter de algunos activistas fueron congeladas y las barreras metálicas que separaban a la multitud de la capital han sido reemplazadas por bloques de hormigón, alambradas con púas, para reventar los neumáticos de los tractores.

En Tikri es obvio que el endurecimiento de las medidas no ha hecho más que reforzar la determinación de los agricultores. “Caminábamos tranquilamente a lo largo del recorrido autorizado por la policía cuando empezaron a cargar sin motivo”, nos cuenta Gurpreet Singh, que resultó herido en la pierna por un lanzamiento de granadas lacrimógenas. Aquí se cuenta que la violencia está orquestada por la BJP (Bharatiya Janata Party,partido hinduista de Narendra Modi). En el punto de mira se halla Deep Sidhu, el actor que arengó a la multitud y sustituyó la bandera nacional del Fuerte rojo por la bandera de los campesinos sijs. Este hombre, que en el pasado militó en el BJP, figura, según los agricultores, entre los “agentes infiltrados” que habrían incitado a la violencia durante el Republic Day. El partido por su parte, niega todo vínculo con este individuo, que fue detenido el 9 de febrero.

Aunque no confirma que el responsable de la violencia fuese el BJP, Navkiran Natt estima que tendieron una trampa a los manifestantes el día 26. Esta estudiante de cine documental de Nueva Delhi acompaña al movimiento desde hace dos meses: “Es cierto que algunos elementos recurrieron a la violencia”, nos cuenta. “Pero tras dos meses acampando en el frío, ¿pensaban de verdad que los agricultores iban a desfilar tranquilamente? La policía dirigió la comitiva hacia el Fuerte rojo deliberadamente. El gobierno necesitaba de esta violencia para desacreditar al movimiento”.

Nota completa: https://www.elsaltodiario.com/india/los-agricultores-insurgentes-crean-una-republica-autonoma

Our website is protected by DMC Firewall!