Ley antiterrorista
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Recomendaciones Especiales del GAFI sobre la financiación del terrorismo

El GAFI expidió el primer conjunto de recomendaciones para combatir el lavado de dinero en el año 1990, las modificó en 1996 y ha emitido Notas Interpretativas que amplían o aclaran alguna de ellas. Estas primeras 40 Recomendaciones apuntan especialmente al blanqueo de capitales producto del lavado de dinero.

Los países que integran este organismo han acordado realizar autoevaluaciones y evaluaciones mutuas para ver hasta qué punto cumplen con las 40 recomendaciones.

Luego del  ataque a las Torres Gemelas, en una reunión plenaria extraordinaria realizada en Washington los días 29 y 30 de octubre de 2001, el GAFI decidió ampliar su mandato para incluir el financiamiento del terrorismo. De allí surgieron las 8 Recomendaciones Especiales que se analizarán a continuación.

Pero además el GAFI pidió no solo a sus miembros que se autoevalúen a la luz de las nuevas Recomendaciones Especiales sino también a los demás países. Para ello emitió un Cuestionario de autoevaluación y Notas de orientación sobre las 8 Recomendaciones Especiales

En setiembre de 2002 el GAFI informó que más de 120 países habían respondido a la solicitud de autoevaluación.

¿Para que se utilizarían los resultados de esas evaluaciones y del cuestionario?

Quizás la respuesta a esta pregunta esté en el mismo Manual. En el capítulo introductorio de las Recomendaciones Especiales, explica que  “Frente a los miembros que no cumplan con las Recomendaciones la respuesta varía; en rigor puede ir desde la presentación de un informe de situación ante  una sesión plenaria hasta la suspensión de la calidad de miembro”.

Estas sanciones fueron confirmadas por los integrantes de la misión argentina ante el GAFI cuando en febrero de 2007 informaron ante el Senado de la Nación acerca de los resultados de la última reunión plenaria del organismo internacional realizada poco antes en Estrasburgo, Francia.

Las sanciones son dos: la primera es la que se conoce como “declaración pública” por la cual “el grupo en pleno le dice a sus países miembros que consideren con especial atención a todas las operaciones que provengan o sean destinadas a nuestro país” (...) “El siguiente paso es directamente la expulsión del Grupo” (2)

¿Y qué significan estas dos posibles medidas “punitivas”?

Estar en la lista de los “informados” o “suspendidos” del GAFI significa ser, a la luz de las Recomendaciones, un país poco seguro para las inversiones. Significa desplegar un manto de dudas sobre posibles actividades vinculadas al lavado de dinero y al blanqueo de activos (fondos de origen ilegal) o lo que es peor, a la existencia de actividades y/o organizaciones que estén financiando actos terroristas.(cuyos fondos pueden ser de origen legal). 

A Argentina se le vencía el plazo para tomar las Recomendaciones Especiales el 23 de junio de 2007. Por eso el 6 de junio el Senado y el 13 de junio la Cámara de Diputados aprobaron, en sendas sesiones maratónicas y por abrumadoras mayorías, la modificación del Código Penal que incorpora la figura penal de “asociación ilícita terrorista”, penaliza la financiación del terrorismo y da mayor atribuciones a la Unidad de Información Financiera (UFI) dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación para investigar y atacar las fuentes de ingresos de organizaciones sospechadas de cometer hechos de terrorismo (según los nuevos términos del Código Penal) utilizando incluso los servicios de inteligencia del Estado

¿Cuál es la relación entre el GAFI y el FMI?

Dice el Manual del FMI:” En noviembre de 2002, el FMI adoptó la Metodología de Evaluación del Cumplimiento de Normas de lucha contra el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo (“la Metodología”) que fue elaborada por el mismo FMI, el Banco Mundial , el GAFI, el Grupo Egmont y otras organizaciones normativas internacionales”

El FMI utiliza tanto las 40 como las 8 Recomendaciones del GAFI como normas que aplica en sus tareas operativas. Y justamente la Metodología, mencionada en el párrafo anterior, agrupa a las 40 Recomendaciones sobre el blanqueo de capitales y las 8 Recomendaciones Especiales sobre la financiación del terrorismo en un solo documento de evaluación.

Síntesis de los puntos más relevantes de las Recomendaciones Especiales

Dice el GAFI en la introducción de las Recomendaciones Especiales: “En reconocimiento de la importancia vital que tiene la realización de acciones para combatir la financiación del terrorismo, el GAFI ha acordado la adopción de estas Recomendaciones que, en combinación con las Cuarenta Recomedaciones del GAFI sobre el blanqueo de capitales, establecen el marco básico para prevenir y suprimir la financiación del terrorismo y de los actos terroristas”

Las primeras cinco recomendaciones son de contenido similar a las del Convenio y de la Resolución

  • R.E.I: Establece que cada país debe ratificar e implementar rápidamente el Convenio de la ONU y las resoluciones de su Consejo de Seguridad, en particular la Resolución 1373
  • R.E.II: Dice que cada país debe tipificar como delito la financiación del terrorismo, de los actos terroristas y de las organizaciones terroristas. En las Notas de orientación aclara que los términos “financiación del terrorismo” y “financiación de los actos terroristas” se refieren a los definidos en el Convenio de la ONU. El delito de “financiamiento” debe ser establecido como previo al del “lavado” ya que en el primero los fondos pueden ser de origen legal.
  • R.E.III: Reúne el congelamiento, la incautación y el decomiso de activos terroristas. Estos tres elementos se tratan de distintas manera en el Convenio y la Resolución.
  • R.E.IV: Establece que las instituciones financieras deben informar sobre las transacciones de las cuales se “sospeche” que están relacionadas con el terrorismo.
  • R.E.V: recomienda a los países prestarse el máximo de asistencia posible en materia legal, administrativa, investigativa, respecto de actos de financiamiento del terrorismo y de organizaciones terroristas.  Las Notas de orientación indican que esta recomendación comprende:
    * Intercambio de información por mecanismos de asistencia judicial,
    * Intercambio entre las UFI,
    * Medidas para garantizar que se deniegue el “refugio” a personas involucradas en el financiamiento del terrorismo,
    * Procedimientos para la extradición de esas personas.
    *
    Disposiciones y procedimientos para garantizar que las reivindicaciones políticas no se reconozcan como causa para denegar las solicitudes de extradición.

 Las últimas tres, introducen nuevos elementos, a saber:

  • R.E.VI: Imposición de medidas contra el lavado de dinero a los sistemas alternativos de envío de fondos, o sea los sistemas que no utilizan a las instituciones del sectos financiero formal, como los bancos.
  • R.E.VII: Fortalecimientos de las medidas de identificación de usuarios en las transferencias por cable internacionales y nacionales.
  • R.E.VIII: Aseguramiento de que las entidades, en especial las organizaciones sin fines de lucro, no puedan ser utilizadas para la financiación del terrorismo. El GAFI elaboró un documento sobre prácticas internacionales en esta área.