1° Cumbre Nacional de los Pueblos Originarios: una lucha que no cesa

Del miércoles 27 al viernes 29 de mayo se realizó en Buenos Aires la 1° Cumbre Nacional de los Pueblos Originarios. Se debatieron las grandes problemáticas que los involucran a todos los hermanos de las diferentes comunidades, cómo seguir, cómo organizarse y cómo luchar. El último día, luego de que una vez más, ningún funcionario del gobierno les abrieran la puerta para poder dialogar, se realizó un emotivo cierre, en el que se hizo un balance con las cosas positivas y negativas que cada uno rescataba del encuentro; concluyendo con la entrega de un diploma a cada uno de los participantes, y un grito de lucha común: Mari Chiweu! (1) . Por Oriana D'Angelo (Fuente: Corriendo La Voz)

El miércoles 27 de mayo, hermanos de 25 comunidades originarias, proveniente de más de 17 provincias del país, se unieron en el barrio porteño de San Cristóbal para fundirse en una misma lucha y establecer los pasos a seguir en ella. La convocatoria y organización estuvo en manos de QO.PI.WI.NI-LAFWETES, organización integrada por cuatro pueblos indígenas de la provincia de Formosa: Qom, Pilagá, Wichi y Nevaclé.

Durante los tres días que duró la Cumbre, los miembros de las diferentes comunidades aprovecharon para conocer sobre sus hermanos, sus costumbres, sus prácticas, y cómo eran amenazados y atacados cada cual en su territorio. Encontraron muchas diferencias, pero una gran similitud que los une: todos son víctimas de la violación de derechos humanos por parte del Estado Nacional y los Estados Provinciales.

La lucha de los Pueblos Originarios inició en el momento que inició la colonización, el famoso “descubrimiento de América”. Desde entonces, los pueblos se organizaron para resistir, siempre en inferioridad técnica y numérica, pero manteniendo sus valores, sus creencias y su ideología. Atravesaron la Conquista del Desierto en el año 1878, y hoy afirman estar padeciendo la Segunda Conquista del Desierto, en manos de un gobierno que se jacta de ser garante de los derechos humanos, mas sólo atenta contra ellos: “El gobierno de los Kirchner es el que más muertes indígenas generó por resistir al modelo extractivista” (2).

El último día de la Cumbre –viernes 29-, los miembros participes se movilizaron hacia Plaza de Mayo con la esperanza de ser recibidos en la Casa Rosada, con el fin de que acepten el documento que entre todos habían redactado y firmado, escuchen sus reclamos y consideren sus críticas. Pero nada de esto sucedió. Como así tampoco sucedió las veces anteriores que lo hicieron, cabe resalta que fueron muchas; ni con el acampe montado desde el mes de febrero en 9 de Julio y Av. de Mayo. De regreso, realizaron el plenario de cierre de Cumbre y muchos tomaron la palabra para manifestar su opinión. El eje fue: las cosas positivas y cosas negativas del encuentro.

Desde Corriendo La Voz presenciamos el plenario y escuchamos cada palabra de los hermanos originarios, como así también de aquellos que se solidarizan día a día con la causa y la sienten como propia.

Nora Cortiñas, madre de Plaza de Mayo, fue la primer oradora, y mostró la unidad que todo el pueblo argentino y el pueblo indígenanota ori 3 deberían tener: “Si nos separan, nos sacan la fuerza”, afirmó. Y al finalizar fue inminente el grito, con el puño en alto, que hacen todos los jueves en la Plaza: ¡ 30.000 detenidos desaparecidos presentes! Ahora y siempre.

Quien tuvo interés en compartir su experiencia, sus críticas y valoraciones, pudo hacerlo sin más que levantar la mano y alzar la voz. Se sucedieron varios referentes de cada comunidad, algunos más mediáticos, como en el caso de Relmu Ñamku y Félix Díaz, y otros no tanto, como fue el caso de Julio Llancaqueo, de la comunidad Xem-Kimun.

Felix Diaz, referente de la comunidad QOM Potaae Napocna Navogoh, de la provincia de Formosa, hizo mención sobre la importancia de luchar todos unidos para recuperar todo lo que se les fue arrebatado, como es su identidad, sus tierras, sus costumbres, y, sobre todo, nota ori 5sus derechos: “Esta es nuestra historia, y tenemos que escribirla nosotros, porque nadie va a hacer algo por nosotros; nosotros tenemos que hacerlo”.

Relmu Ñamku es una referente de la lucha de las mujeres indígenas, perteneciente a la comunidad Winkul Newen, del pueblo Mapuche, ubicada en la provincia de Neuquén. Una vez finalizada la Cumbre, nos informó sobre todas las leyes que se violentan, los tratados que no se cumplen, y los derechos que se violan. Entre la larga lista, figuran tratados nacionales e internacionales, leyes y convenios. Todo constituye una suma de papeles, en donde una vez más, la burocracia es quien deja su huella, no así la justicia.

Las leyes y los tratados garantizan la protección y el reconocimiento de los pueblos indígenas; a quienes se les debe respetar su idioma, su cultura, sus métodos de subsistencia, y sus costumbres, por más que difieran del resto de la población. Muy lejos de que esto se cumpla, se violenta: actualmente 3 miembros de la comunidad Mapuche están procesados por resistir a un desalojo en su propio territorio en manos de las empresas petroleras, en el año 2012. Los imputados son tres, una de ellos es Relmu: “La empresa venía con topadoras y nosotros resistimos con piedras. Era más o menos el decimo desalojo del año. En ese enfrentamiento quedó herida una oficial de justicia, y a partir de ahí nos iniciaron una causa penal. En un principio era por lesiones; la fueron modificando y, actualmente, la carátula es por tentativa de homicidio. Nos están pidiendo una pena de 15 años de prisión”.

El juicio tenía cita para el 22 de junio próximo, pero por suerte se suspendió hasta nueva fecha. Por suerte porque, claro, todo iba a cuajar perfecto para que los tres indígenas quedaran en prisión. Lograron que cuando llegue el día del juicio, este sea por jurado, es decir, seis jueces neuquinos y seis mapuches. Esto es algo novedoso, no hay antecedentes de la paridad de jueces en ningún otro lado. “Deberíamos ser juzgados bajo una justicia mapuche, porque el enfrentamiento se produjo en territorio mapuche. No bajo la justicia “wingka” (blanca) que establece un marco en el que tenemos que adaptarnos”

Además del desalojo, los miembros de diferentes comunidades indígenas del país y del continente sufrieron otros ataques: muchos los llaman accidentes, cuando no son más que etnocidios en el marco de persecuciones políticas y judiciales por quienes deberían ser garantes de los derechos de todas las personas.

Los últimos ataques conocidos fueron la molotov que arrojaron en el acampe QO.PI.WI.NI. en Avenida de Mayo, y la destrucción de equipos de la radio de la misma organización, la cual funciona en la provincia de Formosa. Pero hay más. Todos los días son violencia para los hermanos originarios, si no es en manos de empresas multinacionales que quieren ocupar sus tierras, como si no hubiese nadie allí, para explotarlas debido a sus recursos, es en manos de “civiles” los cuales disparan a quemarropa o simulan un accidente, o un enfrentamiento. Los familiares de los referentes de cada comunidad son los más afectados, se los intimida, se los persigue y se los mata, con el fin de que cesen sus pedidos de justicia y su reclamo de cumplimiento de derechos.

Julio Llancaqueo, vocero de la comunidad Xem-Kimun, del pueblo Mapuche de la provincia de Neuquén, nos cuenta los obstáculos que tiene que atravesar por ser indígena: “Cuando fui a inscribir a mi hija al registro civil, no me querían aceptar el nombre. Me decían que tenía que tener algún nombre que identificara el sexo. nota ori 4¡Cuando existe desde 1984 Ley Nº 23.162 que acepta la inscripción de nombres indígenas!”. Julio le dijo esto a quien lo atendió ese día, y por eso tuvo que esperar sentado en el hall del lugar. Al rato lo llamaron, y le dijeron que sí, que podía anotarla con ese nombre. Pero no hay muchos como Julio, de hecho son mayoría los que le ponen un nombre ‘común’ a su hijo por miedo a las represalias, y por evitar el enfrentamiento.

Julio nos contó cómo no se respeta la educación bilingüe en las escuelas. La Ley de Educación Nacional Nº 26.206 instaura a la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) (3), justamente para preservar la lengua originaria, y la identidad étnica. Pero hoy en día no se respeta, y es así cómo a Julio –y a todos- se les hace cuesta arriba la tarea de educar a sus hijos.

Al cierre de la Cumbre, miembros de la comunidad mapuche hicieron entrega de un emblema de fuerza al compañero Felix Diaz. Resaltan el hecho de que ellos no fomentan la figura del líder, ni los personalismos, pero en el caso de Felix consideran de suma importancia, hacerle entrega de aquel collar para que lo acompañe en este arduo camino. “Felix está muy expuesto y es el que más sufre todo esto, lo atacan constantemente y tiene que ser fuerte para resistir” (4).

 Resistir. Desde hace más de 500 años los pueblos originarios resisten invasiones, ataques, expropiaciones, etnocidios y más; pero mientras no haya una Estado que garantice los derechos indígenas, y mientras la sociedad los siga excluyendo y discriminando, los hermanos originarios van a tener que seguir resistiendo como hacen desde hace tanto tiempo. Este es un llamado a la reflexión de todo el pueblo argentino, debemos demostrarles que no están solos, que por más lengua, costumbres, ideología que nos separe, los acompañamos y apoyamos en cada paso que den, porque merecen sus derechos tanto como todos los argentinos.

(1) “Mari Chiweu” es una expresión propia de la lengua indígena que significa “diez veces venceremos”, se usa para llenar de fuerza y valor a quien lo necesite.

(2)  Relmu Ñamku, comunicación personal. 29 de mayo de 2015

3 http://portal.educacion.gov.ar/modalidades/educacion-intercultural-bilingue/

(4)  Relmu Ñamku, comunicación personal. 29 de mayo de 2015

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