No más abuso sexual infantil en Chubut

Bajo esta consigna la Asociación Madres Víctimas de Trata Chubut y la Red Infancia Robada Foro Rawson convocan a una concentración que se realizará este miércoles 18 de septiembre, a las 9, en la Cámara Penal, ubicada en el primer piso de San Martín 207 de Puerto Madryn.

Reproducimos convocatoria:
Ante la apelación de los condenados en primera instancia nos concentramos en defensa de la niñez abusada. La causa denominada “Abuso sexual agravado – Caso Ministerio Público Fiscal 56770 (Expediente 1047/16), conocida como la “Causa Pirámides” habla en parte de esta descripción, con el agravante de que en esta situación, se impulsó la defensa a ultranza de la criatura desde una de las partes, el padre del niño. No la madre. No la Sra. Bárbara de Cristófano justamente porque a ella y a su actual pareja Julián Morón, se les condenó por la aberración comprobada. Por supuesto, la pareja condenada apelará la sentencia mediante su abogado defensor (Dr. Fabián Gabalachis). La misma será el día 18 de septiembre del corriente en Puerto Madryn, Chubut. En virtud de este acontecimiento y aunque resulte increíble, amistades, familiares y otros/as cercanos de los condenados, arbitraron estrategias que como manotazos de ahogado, sólo ponen en evidencia la perversión de la que se alimentan. Adhesiones a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

A mediados de los ’90 y en consonancia con paradigmas garantistas a nivel internacional, la República Argentina adoptó como propia la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Un hecho trascendental en la vida institucional de un país que pretendía modificar el modelo tutelar hasta el momento vigente, por el de “protección integral”.

En la provincia de Chubut ese proceso inicial de construcción legislativa se dio con la participación de organizaciones de la sociedad civil. Durante meses las problemáticas de la niñez, la adolescencia y la familia pretendieron ser vistas desde todas las perspectivas posibles desmenuzando orígenes, causas y consecuencias.

Sin embargo, y aun creyendo haber agotado discursivamente todos los males que aquejaban al niño y niña, no fue abordado en esos encuentros específicamente, el abuso sexual infantil, la pederastía, el proxenetismo… Aunque se mencionó la palabra “protección” hasta gastar cada fonema, parecía el mencionado, un problema ajeno a la sociedad bien pensante.

Si no se nombra, no existe.

La ley de Protección Integral a la Niñez, la Adolescencia y la Familia de Chubut fue pionera entonces en el país en materia de derechos de la niñez. En la letra de la norma.

El posterior abuso burócratico estatal de esa ley engendró una superestructura de instituciones, de roles y de rutas administrativas que en la práctica no sólo acentúan la violencia para con los más vulnerables sino que han logrado transformar la mayoría de las intervenciones, en resultados opuestos a la protección de la niñez y al marco garantista es decir, al denominado “espíritu de la norma”.

Junto a esa práctica del aparato estatal, las violencias más morbosas y crueles que torturan los cuerpecitos más frágiles de la sociedad, se escondían en expedientes que gracias a la finitud del tiempo en la justicia, morían de muerte natural.

Pareciera así que para este tipo de delitos de lesa humanidad, nunca son suficientes las pruebas. Ni la palabra de un niño o niña ni sus cuerpitos torturados ameritan el tratamiento que se les debe legal y legítimamente.

La causa denominada “Abuso sexual agravado – Caso Ministerio Público Fiscal 56770 (Expediente 1047/16), conocida como la “causa Pirámides” habla en parte de esta descripción, con el agravante de que en esta situación, se impulsó la defensa a ultranza de la criatura desde una de las partes, el padre del niño. No la madre. No la Sra. Bárbara de Cristófano justamente porque a ella y a su actual pareja Julián Morón, se les condenó por la aberración comprobada.

Por supuesto, la pareja condenada apelará la sentencia mediante su abogado defensor (Dr. Fabián Gabalachis). La misma será el día 18 de septiembre del corriente en Puerto Madryn, Chubut.

En virtud de este acontecimiento y aunque resulte increíble, amistades, familiares y otros/as cercanos de los condenados, arbitraron estrategias que como manotazos de ahogado, sólo ponen en evidencia la perversión de la que se alimentan.

-“Es una revancha de clase”, – “la condenan por ser mujer” esgrimen. “- Violencia de género”!! … En un vano intento por camuflar un delito desvirtuando así la difícil lucha contra la violencia de género que llevan adelante muchas compañeras en esta provincia que cabe destacar, se encuentra primera en las estadísticas de femicidios.

Entonces, no con un dejo de asombro, afirmamos categóricamente que no existe violencia de género que justifique un abuso (aun si hubiera existido esta) porque abusar, es replicar prácticas patriarcales y justificarlo, lo es aún más. Ningún cuerpo debe, en principio ser comprado ni reducido a transacciones. Ninguno.

Aun atendiendo el planteo de inocencia esgrimido como “violencia de género” nos preguntamos: – ¿por qué no actuó en tiempo y forma la dirección de género del municipio de Puerto Pirámides? Y la de provincia? Algunos familiares y amistades de los condenados se relacionaban y relacionan con las instituciones del estado, en el poder político del estado y en instituciones formales y no formales dependiente de ellos. ¿Por qué no enarboló esa bandera entonces la Sra. Nelly Rovera, Secretaria de Género de ATE CTA, también amiga de la supuesta víctima según ellas y ellos?

¿Y por qué esa madre no arbitró todos los medios disponibles para recuperar la tenencia del niño?

Esto no lo dicen, ni lo mencionan, ni lo llora la mujer condenada en una supuesta entrevista más parecida a un culebrón que a su propia defensa.

Las verdades a medias no son verdades, expresan. Y en eso coincidimos. Sólo en eso.

Han dibujado un escenario falaz e innecesario ya que apelan a la victimización de los verdugos.

MIENTEN
Mienten cuando señalan su situación de pobreza material. El condenado fue concejal del pueblo, no sobrevivía con un plan social. Allí fueron y son gobierno. Casi feudal. Hablaron las vecinas y vecinos que defienden a los condenados, hablaron con el “Amicus que no pudo ser” y demostraron que ellos, simples vecinos vecinas y vecines son también un diputado actual mencionado en cámara gesell, el intendente actual del pueblo, los directores de las únicas escuelas de la localidad, profesionales de la salud que mediante violación de secreto profesional, juzgaron a un niño. Hablaron empleados y familiares. De ellos.

– “Ls recuerdo a esos q se decían “Amigos” q cuando se realizaba el abuso a ese niños Ustedes también estaban” (P.M. hermana del condenado). Rezaba en la red social. Objetivo del mensaje?

Pero también hablaron y hablan con el no acompañamiento a esta defensa de los condenados, los demás vecinos y vecinas del pueblo, las mamás que firmaron las primeras notas, niños y niñas que no querían ir a la escuela, un colectivo feminista que realiza intervenciones escénicas, trabajadores y trabajadoras a quienes

repentinamente no se renuevan contratos de trabajo. Vecinas y vecinos que fueron hostigados por las redes sociales con una calidad discursiva inusitada y plagada de violencia. Compañeras y compañeros que entendieron que hablar y “libertad para” no son compatibles en ese espacio viciado de oscuridad. Entonces hablan sí. Pero de otra manera. Y el uso justo de la palabra se traduce en acompañar en primer lugar a la niñez recreando espacios que alimentados por la solidaridad de distintas organizaciones, deciden ratificar de qué lado estuvieron, están y estarán.

Quizás se cumplan un día, los deseos para quienes defienden lo indefendible y se reabra la otra parte de la investigación. La que da lugar a la sospecha de la red de prostitución infantil. Ellos lo piden, nosotras y nosotros también. Más que un deber seguirá siendo exigencia.

Quienes militamos el territorio no depositamos nuestra esperanza en la justicia clasista y adulto-céntrica, creemos en la niñez toda y confiamos en la fuerza de nuestras convicciones.

Supimos desde el primer momento a quién creer y elegimos la valentía del niño porque ello nos dará sanidad a la sociedad toda. Expresamos además que contamos con elementos probatorios que avalan nuestro posicionamiento aunque en sí mismas reiteramos, la cámara Gesell y las pericias físicas son contundentes.

La neutralidad y los anonimatos son hermanos gemelos. Ni los falsos perfiles en las redes sociales ni las amenazas directas a quienes acompañamos, ni la bajeza de los matones a sueldo, nos harán dudar de que elegimos el lugar en el que queremos estar.

Por eso, una vez más nos encontraremos acompañando el coraje de este niño que sanará porque su valentía destapó la venda adherida a muchos ojos. Y cada vez hay más ojos que ven a los verdaderos monstruos.

El 18 de septiembre es la cita, en Puerto Madryn.

DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd