“Tehuel es el reflejo de nuestra vulnerabilidad al buscar trabajo”

Tehuel De La Torre es un varón trans y está desaparecido hace dos meses. Tiene 22 años y no se sabe nada de él desde que fue a presentarse a una oferta de trabajo en Alejandro Korn, provincia de Buenos Aires. Su cara no llegó a empapelarlo todo ni viene siendo el esténcil más visto en paredones del país, como sí ocurrió con otros casos. Hay un pacto de silencio que tiene que romperse para que los responsables digan dónde está, pero también para que una sociedad transodiante deje de mirar para otro lado con el respaldo de gobiernos demagogos que impulsan discursos inclusivos mientras las disidencias sexuales y de género continúan al margen. Entrevistamos a Verónica Alarcón, su hermana, y a Dann Castro, joven trans no binarie integrante de Disidencias Autoconvocades, uno de los espacios que viene impulsando en la región las actividades por Tehuel desde que lo desaparecieron. Por El Zumbido (RNMA).

“Estoy angustiada a dos meses sin Tehuel”, dice Verónica Alarcón a El Zumbido: “es terrible y hay que seguir buscándolo como sea”. Lo describe como “una persona espectacular, un varón trans, muy compañero, le gusta mucho el fútbol, es muy familiero, de sonreír mucho, es muy amable, le gusta estar jugando a los jueguitos, paveando con la familia, siempre haciendo chistes y bromas, y, como hermano, espectacular, muy compañero, muy sensible; una increíble persona”.

En relación a la investigación, la mujer relata que “van buscando”, pero que “también se sabe que todavía no están el 100% de los celulares de Ramos y de Montes (los dos imputados en la desaparición, ambos detenidos) peritados, hay que verificar, porque justamente en el teléfono de Montes se encontró la foto en la que estaban ellos tres y Montes dijo que no lo conocía a Tehuel y apareció una foto, dio falso testimonio, y Ramos, que es el que le dio el trabajo, lo del evento que nunca existió, también se encontró el celular en la casa y ropa quemada”.

Le habían ofrecido un trabajo eventual, sin contrato, de una noche, como mozo.

Fue precisamente la última señal del celular de Tehuel lo que guió la investigación a la casa de Luis Alberto Ramos, donde se encontraron su teléfono y restos de una campera, similar a los que usaba el joven trans, que fue quemada. Y fue una foto sacada con el celular de Ramos, en la casa de Oscar Alfredo Montes, en la que aparecen los tres, la que involucró al segundo sospechoso.

Alarcón habla de la identidad se su hermano, expresando que “en el momento de su transición yo no estuve, después supe cómo él era con su género, él me dijo que quería ser hombre y que lo trate como hombre, y lo empecé a tratar como varón; me costó al principio, pero no se me complicó mucho aceptar lo que él quería para ser él: lo acepté como él quería, le pregunté cómo tratarlo y me dijo que como varón, tardé unos días hasta que me acostumbré, pero siempre respetando la identidad de él”, algo que los medios hegemónicos no se esforzaron por hacer durante los primeros momentos de la búsqueda que en su mayoría ya olvidaron: “los medios no se tienen que olvidar que hay una persona desaparecida y que es Tehuel de la Torre”.

“Lo único que pedimos es que aparezca Tehuel, es lo único que necesitamos, que lo busquen, que sigan buscando, tenerlo otra vez en la familia, estamos sufriendo muchísimo”, finaliza: “que muy pronto aparezca mi hermano, lo necesitamos, que aparezca cuanto antes”.

Ser disidente en un universo cisnormado
Dann Castro es une trans no binarie, integrante del espacio Disidencias Autoconvocades, uno de los que convocaron asambleas para organizar actividades en Neuquén desde que Tehuel De la Torre fue desaparecido, y contó a El Zumbido cómo es ser trans en una sociedad transodiante que, sin ir más lejos, puede tragarse a una persona por su identidad.

“Ser una persona trans es ser una persona que no se siente identificada con su género asignado de nacimiento”, explica, clarito, para que lo entienda hasta Lanata: “todas las complicaciones que trae eso a nuestras vidas obligadas a encajar en el binarismo, es impresionante, la violencia que pasamos a la hora de contar nuestras vivencias o hablar de nuestra identidad o expresarnos, no se nos reconoce, no estamos ocupando espacios de trabajo visible, tampoco accedemos a los derechos de salud, el sistema no está preparado para todo lo que implica ser una persona trans y somos personas y tenemos los mismos derechos que cualquiera”.

“Todo el tiempo se nos imponen los roles de géneros binarios con todas sus violencias” y ejemplifica que “fui criado como una nena, las maestras me decían ‘machona, sentate bien, hacé las cosas como señorita’, típicas frases desde la infancia, imaginate una adultez trans que busca trabajo, que necesita acceder a un plan social porque no le dan trabajo o se les niega las puertas de educación, o sea, excluides de cualquier institución”.

El trabajo dignifica, dicen viejos eslóganes que no alcanzan para todas las identidades: “en un principio el trabajo significa salvarnos la vida, porque ya con un trabajo accedemos a un montón de otros derechos, ya sea el de vivienda, porque podemos tener comprobantes de recibo de sueldo y esas cosas que te abren un montón de caminos, poder tener tarjeta, obra social, nos cambiaría la vida, cosas a las que no llegamos de otra manera, porque está en la realidad, no accedemos al trabajo por la misma mirada negativa con la que la sociedad nos mira”.

Para Dann Castro “no alcanza con la ley de cupo, pero en un principio creo que está bien, aunque tenemos que ir por la máxima que es la ley integral trans” y “que se avale la infancia, la adolescencia, las adulteces trans, porque la ley de cupo tiene un límite de edad que es de 35 años y solo en empleos estatales, pero sé que es un buen primer paso a que se replique en empresas y en otros ámbitos de trabajo”. Sin embargo: “eso es lo que refleja Tehuel, la vulnerabilidad a la hora de salir a buscar trabajo, la precarización laboral, porque ya era trabajo de una noche, de mozo, a eso accedemos, trabajos que no sean muy visibles, trabajos en negro, precarizados, por dos mangos, esa es nuestra realidad”.

“Trato de ni mirar tanto los medios hegemónicos, me informo por los medios independientes y siempre con las grupas de disidencias autoconvocades, de nosotres y de autoconvocades por Tehuel a nivel nacional”, confiesa Castro: “al principio sí, estaba enterado, escuchaba los pronombres femeninos, los dichos de tanta gente que invalida su identidad y la verdad no seguí el caso por eso, no nos representa, no hablan por nosotres”.

Este martes, al cumplirse 60 días de la desaparición de Tehuel, se realizaron actividades en todo el país y Neuquén no fue la excepción. Al respecto, le integrante de Disidencias Autoconvocades dice que “exigimos la aparición con vida de él y otra calidad de vida para todas las personas trans, que nos den una respuesta para todes quienes somos Tehuel, derechos reales, no una foto de campaña, no un cupo que salga en 12 personas y les demás sigamos estando en la precarización, excluides y marginades, entre nosotres nada más apoyándonos, porque después todos se olvidan de nosotros” y concluye: “somos parte de los títulos, las campañas y las marchas pero en bandera, después nadie nos acompaña el resto del año, día a día, más que nosotres los propios autoconvocades”.

Imagen: @ximaginaria

DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd