Red Eco Alternativo ***

"Rezábamos para que mi papá se muriera"

Este es el título de la carta que Mariana Dopazo, ex hija del represor Miguel Etchecolatz, publicó en el portal La Garganta Poderosa, en respuesta a la decisión del tribunal que le otorgó la prisión domiciliaria a su progenitor, que ha sido condenado en seis juicios, cuatro veces a prisión perpetua, y tiene varios procesos abiertos por crímenes cometidos durante la última dictadura cívico militar empresarial (1976-1983). La compartimos

 

"Rezábamos para que mi papá se muriera"

Crear una vida propia, a las sombras de mi progenitor, uno de los genocidas más siniestros de nuestra historia, fue muy difícil. Siempre rodeados de armas, acompañados de custodia policial y metidos en una burbuja. Por Mariana Dopazo, ex hija de Miguel Etchecolatz.

Mi vieja hacía lo que podía, amenazada recurrentemente por él: “Si te vas, te pego un tiro a vos y a los chicos”. De hecho, mi recuerdo más crudo de la infancia da cuenta del sufrimiento permanente: cada vez que él volvía de la Jefatura de Policía de La Plata, nos encerrábamos a rezar en el armario con mi hermano Juan, para pedir que se muriera en el viaje.

Sí, eso sentíamos, todos los días de nuestras vidas.

Crecí entre situaciones traumáticas, en plena soledad, porque vivir con Etchecolatz significaba no tener paz, hacer lo que decía y acostumbrarse al miedo de abrir la boca, porque podría venirse la respuesta más terrible. Aun así, desde chiquita fui bastante rebelde, tanto que mi familia me apodó “estrellita roja”. Lo desobedecía, sí, tanto como era posible. Y a ese ritmo, se repetían sus golpes. Era cruel, castigaba muy fuerte y después se preocupaba: "Mirá lo que me hacés hacerte", decía. Cuando oía sus pasos, sentía el perfume del terror. Y sí, haber convivido con un genocida me permitió conocer su esencia, su faz más verdadera.

Siempre fue narcisista, una persona sin bondad, impenetrable, que nunca dio lugar para que sus hijos pudieran preguntar. Nunca nos explicó nada. Hay asesinos que le han contado algo a su círculo íntimo, pero Etchecolatz no. Y es un contrapunto interesante: no habló con su familia ni frente a la Justicia, sosteniendo un doble silencio. O sea, corporizó lo más terrible en todo momento, sin importarle jamás el otro y convirtiéndose en el símbolo más cruento del aparato represivo.

Cuando el Juzgado de Familia autorizó a deshacerme del apellido teñido de sangre, en 2016, para suplantarlo por el de mi abuelo materno, creí que había terminado una etapa. Sin embargo, la intención de beneficiar a los genocidas con el 2x1 me angustió y me impulsó a marchar por primera vez. Sentí que la Justicia había dejado de ser justa en materia de crímenes de lesa humanidad y empezaba a desampararnos. Pero incluso podía ser peor… Días atrás, mientras visitaba a mi familia me enteré que ahora tendrá el privilegio de irse a su casa. “Es imposible que le den la domiciliaria”, me aseguraba mi mamá, para tranquilizarme. Hasta que nos llamaron para avisarnos. Todo se convirtió en silencio. No pude pensar, ni hablar más. Así estuve la noche entera, tratando de salir de la oscuridad.

Ante semejante noticia, no puedo imaginarme lo que sentirán quienes lo sufrieron y menos todavía quienes deberán convivir con él, en el mismo barrio marplatense. Sólo dos tipos de personas conocen verdaderamente a un sujeto como él: sus víctimas y sus hijos. Por eso, a mí que no me lo vengan a contar. Nadie puede venderme el discurso de la reconciliación, ni el cuento del viejito enfermo que merece irse a su casa. Quienes conocemos su mirada, sabemos de qué se trata. Hay centenares de genocidas con prisión domiciliaria, pero él nos hierve la sangre porque representa lo peor de esa época, tras haber sido la cabeza de 21 centros clandestinos y no haberse arrepentido ni un centímetro de sus acciones, fiel e incondicional a las mentes que planificaron ideológicamente la masacre.

Justo y reparador sería que Miguel Osvaldo Etchecolatz estuviera para siempre en una cárcel común, hasta el final de sus días. Pues las marcas en el cuerpo, las marcas en la memoria, las marcas del espanto, las marcas del no saber, no se borran nunca, pero nunca más... Como sociedad, debemos luchar para que vuelvan atrás con esta decisión inadmisible y, aún en el sufrimiento, celebro que sigamos saliendo a la calle, aunque nos lo quieran prohibir. A mis 47 años, jamás creí que sufriríamos tal retroceso en Derechos Humanos, pero la fortaleza popular es enorme y debe seguir creciendo hasta meter a cada una de las bestias tras las rejas.

No se tranza con el dolor, ni se silencia el horror.

No pudieron vernos retroceder. Y tampoco van a poder.

 

 

Más del pais...

Argentina: un funcionario que ya no servía para el FMI

Gobierno * 15-06-2018

Frente a la máxima tensión de la escalada del dólar que hoy que llegó a los $ 28,44, el presidente del Banco Central de la República Argentina Federico Sturzeneger  “le presentó su renuncia” al presidente Macri. El mandatario analizó j...

Leer más...

Denuncian nueva ola de despidos en Cresta Roja

Trabajadores * 14-06-2018

“Llegaron más de 100 telegramas, hay una decisión de despedir más de 160 personas”, aseguró uno de los trabajadores de la planta (Por Mundo Gremial).

Leer más...

Se reglamentó el cupo laboral trans en San Martín

Géneros * 14-06-2018

Ocurrió dos años después de la aprobación de la ley 14.783, que dispone que el 1% de los puestos en los organismos públicos sean ocupados por población trans.

Leer más...

En estado de alerta y movilización

Trabajadores * 14-06-2018

Así se encuentran los trabajadores del Astillero Río Santiago frente a los despidos y lo que denuncian como una persecución sindical por parte de las nuevas autoridades.

Leer más...

“Por segunda vez buscan invisibilizar la masacre del Pabellón Séptimo”

DDHH * 14-06-2018

A pesar de que en 2012 fue señalizada como sitio de la memoria, en los últimos días la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó un convenio firmado con el Estado nacional por el cual se habilita la demolición de la cárcel y la posterior venta ...

Leer más...

La Casona sigue… Construyendo historias

Cultura * 14-06-2018

“La Casona”, sede de la Asociación Civil El Transformador, abrió sus puertas en Haedo a mediados del año 2003. Este espacio fue cedido en ese entonces por parte de la familia del ex Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Manuel Fresco. El mismo ...

Leer más...

APDH repudia atropellos al pueblo mapuche

Pueblos Originarios * 14-06-2018

"Desde la APDH sumamos nuestra voz y nuestra denuncia hacia los reiterados y continuos atropellos al pueblo originario mapuche", expresa la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en un comunicado que compartimos.

Leer más...

Justicia por Nuria y Natalia

Géneros * 14-06-2018

El jueves 14 de junio, a las 10, comienza el juicio contra Mariano Bonetto por el doble homicidio  agravado por alevosía de Nuria Couto (18) y Natalia Grenbenshicova (15). Las jóvenes fueron apuñaladas en el Parque Irala del barrio porteño de La...

Leer más...

La TV Pública censura lo que sucede frente al Congreso

Comunicación * 14-06-2018

En el día de la fecha (miércoles 13 de junio), la Televisión Pública fue el único canal de aire que no muestra las movilizaciones históricas que se desarrollan frente al Congreso de la Nación tanto a favor como en contra de la ley de aborto legal seg...

Leer más...
 

Logo agenda

SUSCRIPCIÓN / para recibir información

Una vez por semana el colectivo elabora un boletín con las noticias más relevantes a nivel nacional e internacional

 

 
DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd