Por una cultura como herramienta de cambio y participación

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Actualmente, en la Ciudad de Buenos Aires no existe una norma que contemple las reales características y necesidades de los Centros Culturales y Sociales. Es por esto que el Movimiento de Espacios Culturales y Alternativos (MECA) presentó dos proyectos de ley para incluir la figura en la legislación porteña.

(Cecilia Litvin – Red Eco) Ciudad de Buenos Aires – Los Centros Culturales y Sociales se caracterizan por ser autogestivos. Se sostienen a través del trabajo cultural que cotidianamente realizan. No lucran con la cultura, no la consideran una mercancía, por el contrario es una herramienta de cambio, de participación. Los Centros se organizan en forma colectiva, las decisiones son tomadas por el conjunto de las personas que participan y no por una sola. Además, mantienen un contacto muy fuerte con el territorio en el que se encuentran, con los vecinos.
Ellos mismos se definen como espacios que desde la autogestión fomentan el desarrollo de una cultura popular, brindando un lugar a las expresiones artísticas que se ven expulsadas del circuito cultural oficial, donde la única lógica que predomina es la rentabilidad.
“Hay más de 60 centros culturales y no tenemos ningún tipo de marco de derecho, ni habilitaciones”, explica a Red Eco Daniela Ledesma, integrante de los espacios El Surco y La Brecha (ambos parte del Frente Cultural Raymundo Gleyzer).
Ninguno de los gobiernos de la ciudad previos al PRO ha hecho nada por los Centros Culturales y Sociales: “Nadie se hizo cargo – afirma Daniela –, pero el macrismo agudizó la persecución a estos espacios”. Multas inaccesibles, clausuras y además: “Tienen un dispositivo específico. Revisan los facebook de los espacios y durante las inspecciones caen con las impresiones de las actividades que difundimos y hacemos”, denuncia Daniela.
Esta situación además los obliga a esconderse, a pedirle a los artistas que no comuniquen sus eventos, a evitar que las actividades se difundan, a que – tal como ellos mismos dicen – “la cultura independiente exista solo para los pocos que conocen qué timbres tocar”.
A su vez, para evitar las reiteradas clausuras, la mayoría de los espacios debió habilitarse bajo otras figuras. Por ejemplo, tras una clausura El Surco resolvió en 2008 habilitarse como teatro independiente, aunque esa no sea la actividad que realizan o la forma en que se identifican. De todos modos, no se resignan: “Se trata simplemente de un paraguas, algo que nos permite seguir funcionando”, dice Daniela.
Ante esta realidad más de 15 centros culturales y sociales crearon el Movimiento de Espacios Culturales y Alternativos (MECA): “Nos congregamos en un movimiento, reivindicando un cambio en las condiciones para la práctica cultural, velando por la existencia de este tipo de espacios y apostando a la multiplicación de los mismos”, explican.
MECA presentó la semana pasada en conferencia de prensa dos proyectos de ley que ya se encuentran en la Legislatura a la espera de su tratamiento. Se trata de la Ley de habilitación de Centros Culturales y Sociales y la Ley de fomento y apoyo a los Centros Culturales y Sociales No Dependientes del Ámbito Oficial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El primero tiene como objetivo generar una figura que permita la habilitación definitiva de los Centros Culturales y Sociales bajo ese nombre, que comprenda las especificidades de este tipo de espacios y que proteja la actividad que ellos desarrollan. El segundo, en tanto, apunta a la creación de un “Régimen de Concertación para la actividad cultural No Oficial con el objeto de proteger, propiciar y fomentar todas las manifestaciones tangibles e intangibles del arte y/o de la cultura en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
Durante el proceso de elaboración de los dos proyectos, los integrantes de MECA se reunieron con los legisladores Rafael Gentili y Fabio Basteiro (de Proyecto Sur) y Rocío Sánchez Andía (Coalición Cívica). Los tres se comprometieron a impulsar el tratamiento en el recinto de la Legislatura. A la conferencia de prensa en la que se dieron a conocer las iniciativas, acercaron su adhesión los legisladores del Bloque del Frente para la Victoria de la Ciudad y los diputados Claudio Lozano y Jorge Cardelli (ambos de Proyecto Sur). Tras la presentación, el próximo paso será reunirse la semana que viene para definir los pasos a seguir. Saben que deben meter presión para que los proyectos sean tratados. Tienen como antecedente previo y positivo la reglamentación del Régimen de Concertación para la Actividad Musical (impulsada por los músicos) y la sanción de la ley que regularizó la actividad de las salas de teatro independiente (impulsada por los actores).
“Para (Mauricio) Macri la cultura son los espectáculos masivos, la cultura del ocio”, señala Daniela. En cambio, los Centros Culturales y Sociales que integran MECA llevan adelante la premisa de la Constitución de fomentar el desarrollo cultural: “Nuestra actividad es sin fines de lucro: no somos bares ni boliches, no somos locales comerciales. Somos los espacios que hacen que Buenos Aires sea una de las capitales culturales del mundo”, afirman.
Más información: http://www.movimientomeca.com.ar/


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