Red Eco Alternativo ***

Las megarepresas y el desarrollo que no llega

Tras la culminación de Yacireta, aparecen críticas al intento de construcción de obras hidráulicas sobre el Río Uruguay. Los proyectos son Garabí y Parami en Misiones. Los pobladores de la zona denuncian que traerán enfermedades endémicas.
(Marisel Robaldo – Red Eco) Misiones - Durante las últimas dos semanas se dio a conocer la finalización de la represa Yacireta, uno de los proyectos más largos en materia energética que inició Argentina, en este caso, en la provincia de Misiones.
Distintos estudiosos del tema, no se podría construir otra represa de esas características en esa zona geográfica. Sin embargo, el gobierno misionero intenta reflotar viejos proyectos que desoyen las críticas de pobladores, pueblos originarios, científicos e, incluso, de la legislación provincial.
En las últimas décadas con la construcción de Yacireta (Argentina- Brasil) e Itaipú (Brasil – Paraguay), la región mesopotámica sufrió un fuerte cambio en el cauce de los ríos. Pese a las denuncias por la aparición de enfermedades endémicas vinculadas a los proyectos hidráulicos, en el presente, el gobierno misionero continúa dando muestras de que se avanza en el desarrollo de las represas Panambi y Garabí.
Misiones es una provincia que se encuentra entre los paralelos 25 y 27. Según la Unión de Naciones Unidas y su organismo la OMS (Organización Mundial de la Salud), está prohibido hacer represas en zonas tropicales y subtropicales, entre los subtrópicos de Cáncer y de Capricornio, entre los paralelos 30 de latitud norte y 30 de latitud sur. Es por eso, que los múltiples intentos de construcción que se dieron fueron frenados por las poblaciones afectadas, en especial, por el pueblo de Garabí.
“Estos mega embalses crean condiciones favorables al desarrollo de la esquistosomiasis. Ya afecta a varios millones de personas en el Brasil (entre 6 y 15 millones de personas), y el nordeste argentino es considerado una zona de riesgo”, explica el profesor y agroecólogo Raúl Aramendy.
“El riesgo que ya corremos con Yacyreta, que sigue creciendo en nuevas cotas, ante la pasividad o la impotencia de centenares de miles de misioneros es altísimo. ¿Vamos a sumarle Garabi, Panambi o Corpus? ¿Es sensato hacerlo? Sobre todo cuando hay otras alternativas para generar electricidad, con menores riesgos y consecuencias”, agrega.
Entre los argumentos más esgrimidos en contra de la represa se encuentra la propagación de enfermedades llamadas esquistosomiasis y la parositosis. Dos enfermedades endémicas que traen problemas renales, entre otros, y que se contagian con el contacto en el agua. “La propagación de estas enfermedades es asociada con la alteración del régimen de los ríos: por lo que ha sido llamada la enfermedad de las represas”, afirma Aramendy del centro de educación Cemed Adis, en Misiones.
“Desde los Gobiernos Nacionales de Brasil y Argentina se está caminando a toda marcha hacia la realización de dos megarepresas sobre el Río Uruguay (Garabi y Panambi) sin las necesarias consultas con los pueblos afectados. Es hora de que se escuchen todas las voces”, denuncia Aramendy.

 

Logo agenda

SUSCRIPCIÓN / para recibir información

Una vez por semana el colectivo elabora un boletín con las noticias más relevantes a nivel nacional e internacional

 
DMC Firewall is a Joomla Security extension!