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“Estamos en la rama ascendente de la curva epidémica. Lo que no se ve es dónde está la cumbre”

Lo afirmó Reynaldo Saccone, ex presidente de CICOP, en diálogo con Mario Hernandez en el programa Metrópolis, que se emite todos los martes a las 21, por FM La Boca 90.1.

Mario Hernandez: Te voy a poner en un aprieto ¿nos acercamos a un escenario como el de Milán o Madrid?
Reynaldo Saccone: Nadie tiene la bola de cristal, empecemos por ahí porque no es exactamente igual, hay diferencias, entonces no tiene por qué repetirse exactamente la misma situación. Lo que sí puedo decir es que estamos hace dos o tres semanas en un empeoramiento. Estamos en la rama ascendente de la curva epidémica. Cada vez más alta, lo que no se ve es dónde está la cumbre.
Estamos en una situación en donde es muy difícil hacer previsiones. Nadie quiere que siga subiendo, pero tenemos que decir que hasta ahora sigue creciendo. Y una gran medida que ayudó mucho en el control que fue el aislamiento, preventivo y obligatorio se está desarmando bastante. Entonces aumenta la circulación del virus, aumentan los contagios y aumentan las muertes. Porque algunos dicen que la gente se enferma y se cura rápido, pero al mismo tiempo aumentan las muertes.

Y si bien desde el punto estadístico estamos muy lejos del drama de Madrid, del norte de Italia, de Nueva York, de los muertos en las calles de Perú y Bolivia o el drama de Chile; estamos lejos desde el punto de la mortandad pero existe y en las últimas semanas se duplicó. Son números, pero para cada familia que tiene una pérdida no lo es. Está el drama de la muerte, la gente se sigue muriendo porque sigue creciendo la pandemia.

M.H.: A mediados de julio hubo un Congreso de delegados de CICOP. ¿Qué debatieron y qué resolvieron?
R.S.: Ahí se debatió la evolución de las situaciones en los distintos hospitales. Los delegados expusieron numerosas situaciones, algunas dramáticas. Se ha logrado que se proveyeran los elementos de protección personal que fue toda una lucha de los primeros meses, finalmente eso se logró. Vamos a señalar lo positivo, después de que el Ministerio se negara tenazmente se logró que se formara un Comité de Crisis con participación de los trabajadores, sean médicos, enfermeras, trabajadores de los distintos sectores del hospital, para su funcionamiento y la protección de los trabajadores que son los primeros candidatos a contagiarse.

Lo que todavía no se logró desde el punto de vista de los trabajadores, que es un eje de la preocupación del gremio, es que las personas que tienen un factor de riesgo que en otros trabajos se los manda a la casa, como el trabajo de salud es considerado esencial, no se hace. Entonces están en una desventaja y con un riesgo mayor. Por ejemplo, si sos mayor de 60 años y trabajás en un hospital no te mandan a tu casa, tenés que tener 65 años, o sea, ser jubilado prácticamente. Y, por ejemplo, la semana que pasó, falleció un enfermero muy conocido y antiguo del hospital Eva Perón de San Martín, que tenía más de 60 años y falleció de Covid. Una muerte que si se hubiera cumplido lo que venimos pidiendo no se hubiera producido.

Y una enfermera menor de 60 años pero diabética del hospital de Lomas de Zamora que falleció enferma de Covid también y que de la misma manera, si se hubiera respetado lo que reclamamos, que los que tienen un factor de riesgo fueran licenciados, esa muerte no se hubiera producido.

Ahora seguimos insistiendo, en algunas cosas responden que sí, pero en esto son inflexibles desde el gobierno de la provincia. Y en Capital ni hablar, no hay quién se lo pida porque los gremios de CABA son una sólida rosca entre la Asociación de Médicos Municipales, el sindicato de trabajadores de la Ciudad de Buenos Aires (Sutecba) y son una rosca unida y sólida que no deja pasar ningún reclamo de los trabajadores.

M.H.: Es preocupante lo que señalan respecto de CABA los médicos residentes. Plantean que hay una suerte de mentira respecto de las camas de terapia intensiva, sostienen que no son 450 como dice el gobierno sino 274 y que ya habría 290 enfermos graves, con lo cual estaría colapsado el sistema de terapia intensiva. Y la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva rebela cifras similares.
R.S.: Con respecto a las cifras hay una gran polémica respecto de qué es lo que se considera una cama de terapia intensiva. Este problema pasa en CABA y en la provincia de Buenos Aires de igual manera, sin ninguna diferencia. Ambos gobiernos contabilizan las camas que han puesto a tal efecto como camas de terapia intensiva y contabilizan la totalidad. Hay lugares, que no son donde se concentran los enfermos afectados por el virus, que tienen poca ocupación de camas. Entonces se compensan los lugares alejados de la epidemia con los lugares donde se concentra, los grandes hospitales. Eso baja el promedio de ocupación, para ambos el promedio ronda entre 50% y 65% cuando en los grandes hospitales, en los lugares clave, la ocupación ronda el 80/90%.

M.H.: Yo tengo el dato del Hospital Piñero donde hay solo 8 camas de terapia para todo Bajo Flores y Lugano.
R.S.: También hay distintos escalones de derivación, en general van al Santojanni, cuando se llena van al Piñero. Y en los hospitales de provincia es igual. Por ejemplo, este hospital “nuevo” construido hace 8 años en La Matanza, que recién ahora se lo empieza a habilitar con unas 14 camas de terapia intensiva, pero no tienen médicos para esa cantidad, entonces habilitaron una porción de esa totalidad.

El tema de las camas además tiene que tener en cuenta que no se trata del mueble solamente, la cama tiene que tener un complejo tecnológico alrededor de control de pulso, respiración, electrocardiograma, oxígeno, etc., y además en este caso, tiene que tener respiradores disponibles. Entonces, camas que tengan el equipamiento completo, son menos de las que se dicen.

Por otro lado, por ejemplo, hay un hospital de provincia donde se habilitó la unidad coronaria y se la cuenta como terapia intensiva, entonces de golpe de 8 camas pasaron a tener 14 y a la sala de internación común de cardiología que tiene oxígeno y otras instalaciones incompletas también se la considera de terapia intensiva, entonces ese hospital pasó de tener 8 a 18/20 camas, pero ¿cuántas de ellas son efectivamente así?

Y después, el problema de los problemas que es lo que dice esa nota de Página 12 que estás mencionando, donde habla la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva del personal instruido capaz de atender una cama de terapia intensiva, porque es de complejidad, no todos los médicos, por solo el hecho de serlo están en condiciones de desarrollarse en una cama de terapia intensiva. Y no todas las enfermeras por solo serlo están capacitadas, requiere de un entrenamiento especial y esa es la carencia que hay. En muchos lugares tenés las camas y el equipamiento pero no está el personal.

M.H.: Está el tema de las horas extras a trabajadores que ya cumplieron horas semanales máximas de trabajo ¿cómo impacta eso en el sistema sanitario? Porque este es otro de los temas que se están denunciando.
R.S.: Hay personas que no pueden superar un tope de horas extras semanales. Pero ampliémoslo un poco, cada vez que se contagia un trabajador de la salud, sea quien sea, todos los que están en relación con esa persona, porque el distanciamiento es muy relativo en un lugar de trabajo, porque se está en contacto continuo y hay contagio. Entonces desde principios de la pandemia se organizaron tandas o grupos de trabajo previendo esta situación. Hay gente que trabaja una semana doble horario, o no, y otra semana otra tanda. Porque si se contagia uno solo cae todo el turno, entonces queda todo un turno desguarnecido. Al estar fraccionado cae medio turno no todo el turno.

Entonces, empezaron los contagios, pero los contagios no respetan los turnos y empezó a producirse un vaciamiento, que nunca dura más de dos semanas porque pasado el período de aislamiento la mayoría, salvo que esté infectado, vuelve al trabajo. Eso ha producido una merma, ha caído el número de trabajadores de salud por estas razones, entonces algunos se compensan con horas extras, pero esas horas extras en estas condiciones tienen límites.

M.H.: Leí que hacen horas extras trabajadores que ya cumplieron las horas semanales y eso produce una situación de agotamiento.
R.S.: Sí, totalmente.

La solución de la epidemia se resuelve y se dirime en el campo de las medidas políticas
M.H.: Cuando comenzó la pandemia tenía en alta estima a Ginés González García, fueron pasando los meses y los días y la imagen se me fue cayendo, hasta que lo escuché hace pocos días atrás insistiendo en responsabilidades individuales. Yo suelo desarrollar un panorama político sindical semanal, o quincenal, y el último lo he dedicado casi exclusivamente a la cantidad de contagios que se han dado en las empresas y fábricas. La cocarda se la lleva Coto con casi 500 trabajadores infectados, una gran cantidad de trabajadores infectados en general en los grandes supermercados, llegan casi a 1.000, tenemos situaciones extremas como una empresa minera de Jujuy que de 600 trabajadores se contagiaron 200, a eso sumémosle el Ingenio Ledesma, 48 trabajadores contagiados y casi 200 en cuarentena esperando diagnóstico, la situación de los trabajadores del transporte, de Felfort, etc.
Las responsabilidades son individuales o faltan protocolos y hay incumplimiento de los protocolos en las fábricas y empresas donde, por ejemplo, en esta minera de Jujuy el gerente dice “¿Por qué no se dejan de romper las bolas con el tema de la limpieza?”. Digo esto porque no los veo ni a Ginés ni a(l ministro de Salud porteño, Fernán) Quirós hablando de estos temas. Quirós debería explicar situaciones como la de Felfort que se da en la Ciudad de Buenos Aires en el barrio de Almagro, una fábrica que está produciendo bombones. Una cosa ridícula. ¿Qué opinas de esto?
R.S.: Ningún sanitarista puede decir que la responsabilidad es individual, si Ginés dice eso va en contra de la escuela sanitarista de nuestro país donde rige el concepto de los determinantes sociales de la salud. Decir eso ya es realmente haber abandonado todo espíritu de sanitarista. Toda moral de sanitarista en el sentido de la camiseta del mismo. Lo escuché y me sorprendí porque si bien yo discuto con él políticamente, algunas de sus medidas han sido correctas y acertadas, aunque no concuerde con la estrategia política.

El tema es que no hay responsabilidad individual porque la epidemia es un hecho social, por eso la solución de la epidemia no pertenece al campo de la epidemiología, no es responsabilidad de los epidemiólogos la solución, sino que se resuelve y se dirime en el campo de las medidas políticas, porque son medidas políticas de gobierno que hay que tomar. Por ejemplo, acá tuvieron un acierto con el aislamiento, en Brasil y en EE UU eso no pasó y los resultados están a la vista. Las decisiones políticas conscientes de esos gobiernos fue combatir el aislamiento y a los hechos me remito. A tal punto que hay algunos sectores defensores de DD HH que quieren llevar a Bolsonaro ante la Corte Internacional de la Haya como genocida.

Entonces, es en el campo de la política y es ahí donde está el punto más débil de este gobierno, porque tras un acierto inicial, no siguió tomando las medidas políticas que había que tomar para sostener el proceso y ahí nos encontramos. Por ejemplo, el mismo Ginés dijo “vamos a controlar todas las camas privadas y a centralizar todo”. Eso no lo hizo, al día siguiente el Presidente lo sacó de la discusión y él acató la verticalidad. Lo que dijo lo dijo, se le escapó. En cambio en Irlanda, no pasó así.

M.H.: Hoy analizaba el informe del Observatorio de DD HH de CABA que señala que nunca hubo un protocolo para los barrios populares, tampoco para la gente en situación de calle, que son dos grupos de riesgo fundamentales. Entonces no está de más esta puntualización que hacés y realmente han sido muy acertadas desde el principio tus apreciaciones relacionadas con la problemática del Coronavirus.
R.S.: En cuanto a un protocolo, puede ser confeccionado por un epidemiólogo o un sanitarista, y es correcto porque es el científico que sabe. Pero el protocolo es letra muerta si no hay una decisión política que lo haga cumplir. Por ejemplo, hay clínicas privadas que cumplen a rajatabla el protocolo y hay otras clínicas que no lo hacen. Y clínicas de primer nivel de CABA. Estaba leyendo, hoy salió en Infobae, que los cadáveres de los fallecidos por Covid en el Hospital Santojanni, hubo un día que como no les daban los elementos de protección necesarios a los trabajadores camilleros que debían trasladar los cuerpos de un lado a otro, optaron como medida de protesta no trasladarlos y se amontonaron durante un buen tiempo en los pasillos durante un día.
Esto muestra que no hay un sindicato en la defensa de los derechos de los trabajadores que intervenga antes de que se tomen estas medidas. Con esto quiero decir que el protocolo es científico pero son los políticos los que lo hacen cumplir.

 
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