Red Eco Alternativo ***

“El Estado tiene que hacerse cargo de la educación de los niños desde los 45 días”

Lo aseguró Verónica, delegada del Jardín del Hospital Ramos Mejía, en una entrevista realizada por Mario Hernández. Desde el año pasado, la comunidad educativa de la escuela infantil 6 del distrito escolar 6º de la Ciudad de Buenos Aires lleva adelante una lucha para evitar el cierre del lactario de la institución y su traslado (cierre encubierto) por parte del gobierno porteño.

Verónica: Me gustaría contar cómo comenzamos con esta lucha, cuando el año pasado finalizando la etapa de inscripción que se hace online, se hacía del 1º al 12 de octubre, los padres de los niños del lactario se acercaban diciendo que no se podían inscribir. La conducción de la escuela de ese momento hacía las averiguaciones y reclamos pertinentes y desde el Ministerio de Educación decían que era un problema del sistema. Siendo el 10 de octubre convocan a toda la conducción y a las supervisoras del distrito para informar que no era un problema de colapso del sistema sino que era una decisión de política educativa cerrar el lactario.

Mario Hernández: ¿Cuántos niños concurren?
V.: El año pasado venían 45 chicos. Fueron restringiendo la cantidad de docentes, en realidad por normativa son 6 niños por docente, antes éramos 6 maestras a la mañana y 6 a la tarde. Luego quedaron 5 a la mañana y 4 a la tarde. Ahora, después de toda la lucha que hicimos se logró una medida judicial y una orden para que se abriera el lactario. En este momento hay 2 maestras a la tarde, porque tenemos 2 compañeras que se jubilaron y no las han cubierto. Esa es otra lucha. Están restringiendo la cantidad de vacantes de esa forma, en vez de tener 4 docentes y así 24 chicos, tenemos 12 en el lactario, a pesar de la falta de vacantes que hay en la Ciudad.

M.H.: Y a pesar de la obligatoriedad que tiene constitucionalmente la educación inicial desde
los 45 días.
V.: Exactamente, en el artículo 24º de la Constitución de la Ciudad ya estaba establecido que el Estado tenía que hacerse cargo de la educación de los niños desde los 45 días hasta la instancia superior, que hasta ese momento existiera. En este momento es educación terciaria y universitaria. Estaban incluidos los IFTS que son los Institutos de Formación Superior, los llamados terciarios. Cuando nos enteramos, nos comunicamos con el sindicato y comenté esta problemática; al día siguiente empezamos a hacer abrazos. Esta fue una lucha ganada, que estén los pocos bebés que están, de toda la comunidad educativa, hospital, padres, docentes, sindicatos.

M.H.: ¿Cuál es el universo de niños que concurren a este Jardín?
V.: Eso se fue modificando con la historia del Jardín, empezó a funcionar mucho antes de 1986 en el hospital, a cargo de los y las trabajadoras que necesitaban dejar a sus niños. A partir de 1986 se hace un convenio con los Ministerio de Educación y Salud, y la escuela empieza a pertenecer al de Educación. Primero era un pabellón del hospital, donde funcionaba la ropería y estaban las monjitas que iban a atender a las familias o enfermos sin familiares en CABA. Luego se fue agrandando hasta llegar a la actualidad que tenemos todo el pabellón.
El problema que existe actualmente es que a partir de la realidad que nos circunda, antes venían un 70% de niños que eran parte de la comunidad hospitalaria y luego el 30% abierto a la comunidad educativa y barrial. Con esta realidad actual, las vacantes se fueron abriendo más a la comunidad, pero la comunidad hospitalaria sigue teniendo necesidad porque muchas mamás que trabajan en el Hospital tienen a sus bebés y necesitan un espacio donde amamantar a sus niños, donde llevarlos mientras trabajan.

M.H.: Ahora la problemática tiene que ver con la idea del gobierno de la Ciudad de trasladar el Jardín.
V.: Nosotros no estamos de acuerdo con esto porque sostenemos que es un cierre encubierto, porque sabemos muy bien y hemos escuchado en un montón de entrevistas que iban a abrir 3.000 jardines de infantes algunos de ellos maternales y escuelas infantiles.

M.H.: Eso después se transformó en 3.000 aulas.
V.: Claro. Acotando la información. Entonces lo que decimos que si trasladan nuestra escuela a lo que los vecinos de la manzana 66 habían solicitado, una escuela nueva para abrir más vacantes, por otro lado se cierran.

M.H.: ¿Cuál es esa manzana?
V.: Está en Avenida Belgrano y Avenida Jujuy, donde hicieron una plaza nueva y están haciendo los cimientos del jardín nuevo.

M.H.: Como estaba planificado para la plaza Boedo.
V.: Claro, pero ahí no hicieron nada. Ahí hacemos los festivales para convocar a la comunidad. Los vecinos de la manzana 66 habían solicitado una nueva escuela pero frente a esta nueva realidad, que se genera a partir de que nosotros nos movilizamos y logramos que no se cerrara la nuestra, nos dijeron que el Jardín del Ramos Mejía no podía funcionar ahí porque ediliciamente no está en condiciones.

M.H.: Cosa que la legisladora Laura Marrone confirmó que es exactamente al revés. Ella es docente y conoce muchas escuelas, y mencionó que este Jardín tiene medidas que muchos jardines no tienen en la Ciudad de Buenos Aires, protección contra el dengue, una muy buena salida de emergencia, etc.
V.: Eso lo han hecho luego de mucha lucha, después de lo de Cromañón lo hicieron hace unos 3 o 4 años. Mis hijos han ido a esta escuela. Nosotros queremos que se siga refaccionando porque sino no existirían edificios históricos, ni el Cabildo ni el Hospital Ramos Mejía que tiene el mismo tiempo que nuestro pabellón, lo que reclamamos es que ediliciamente pongan en condiciones nuestra escuela y que abran otra escuela en la manzana 66, pero que la pongan en condiciones como todos los niños y docentes pedimos.

 
Our website is protected by DMC Firewall!