Red Eco Alternativo ***

¿Qué hacer?

Estas entrevistas surgen de la imperiosa necesidad de repensar la coyuntura política actual. Hoy más que nunca parecería que hay dos posturas antagónicamente enfrentadas entre “el fin del ciclo kirchnerista” y “el retorno de los ’90”. Ambos discursos están determinados por cuestiones estratégicas y respaldados por los respectivos medios de comunicación hegemónicos que apoyan a cada uno de los candidatos que sostienen estos enunciados. A su vez, la postura presentada por el FIT, más que poner en cuestión estos discursos, parece retomar lo más “verdadero” de cada uno de ellos para criticar a ambos candidatos y llegar a la conclusión de que “Macri y Scioli son lo mismo”. Red Eco Alternativo.
(Ramiro Parodi – Red Eco) Argentina - Estos bloques de sentido, que parecen no presentar fisura alguna, merecen que busquemos sus aristas y esa es nuestra propuesta. Con la imposibilidad de escaparle a la toma de posición, pero no por ello dejar de pensar críticamente, nos proponemos desplegar estas entrevistas con distintos pensadores que tienen a la coyuntura entre ceja y ceja. Algunos de los interrogantes que nos inquietan son ¿el fin de ciclo kirchnerista depende de un triunfo en las elecciones? ¿Si el kirchnerismo fue un acontecimiento político cómo sería posible que retorne el menemismo? ¿Qué tan eficaz son estas dos posturas en un hecho inédito como es un balotaje en la historia de la Argentina? ¿Qué lugar ocupa la izquierda que hace campaña por el voto en blanco? ¿No es necesaria una lectura en términos estratégicos de cara al porvenir?

“La derrota del kirchnersimo comenzó con el 54%”
Pablo Alabarces es doctor en Sociología, profesor de la UBA, investigador del Conicet y autor de Héroes, machos y patriotas. El fútbol entre la violencia y los medios (Aguilar)

Ramiro Parodi: En esta discusión que parece estar dividida entre “el fin de ciclo”, sostenida por el macrismo y los medios hegemónicos que lo respaldan, y el “retorno del pasado”, apoyada por el kirchnerismo y su multimedio, ¿qué crees que hay de acierto y de desacierto en ambas posturas?
Pablo Alabarces: La idea sería que es muy raro que encuentres un texto que no tenga nada de “verdad”, para que un texto funcione, sea consumido, es necesario que algo de “verdad” haya. Es como el mito, es un discurso falso pero que tiene que funcionar sobre algo. Entonces, en ambos casos, esos discursos que circulan de un lado y del otro tienen algo sobre lo cual apoyarse. Sea algún tipo de verdad concreta o algún tipo de verdad en tanto deseo o imaginación. A su vez,  esto además hay que contrastarlo con números y estadísticas, no es simplemente cosas que “están bien o mal” o “son reales o falsas”. No es que se acaba el ciclo del kirchnersimo o vuelve Menem así no más.
Para ponértelo como un ejemplo, yo en el año 2008/9 era funcionario de la Facultad de Ciencias Sociales y compartí el espacio con Ricardo Sidicaro quien sostuvo, en ese entonces, que estábamos frente al fin del kirchnerismo. Fui unos años después y le dije “¿no era que estábamos frente al fin del kirchnersimo?”. Me respondió que efectivamente estábamos frente al fin del kirchnersimo y que lo que venía después era el “cristinismo”. Una forma elegante de decir “me equivoqué pero no pienso confesártelo”.
A ver, la derecha presenta al kirchnerismo como la decadencia y el final de la república mientras que el kirchnerismo se presenta a sí mismo como en un estadío de felicidad que jamás habían atravesado desde el peronismo para acá. Ninguno de los dos tiene razón o los dos mienten, no me voy a poner en la posición de “este dice la verdad o este no”.
Por ejemplo, en la cuestión del “retorno al pasado” el multimedio kirchnerista no hace otra cosa que pasar fragmentos del pasado en los cuales Macri tiene una postura, por supuesto que esa selección es válida pero se olvidan de todos aquellos momentos en los cuales el kirchnersimo tuvo una postura similar. Si decís que Macri es menemista tendrías que poner al lado todos los momentos en los cuales Scioli tiene la misma trayectoria.

R.P: ¿Crees que en ese sentido el movimiento por el que está apostando 6,7,8 y gran parte del multimedio ligado a este gobierno, de volver a poner esas imágenes de Macri con bigote, el Macri más fascista, no este de cara lavada, es eficaz en términos de interpelación electoral?
P.A.: Creo que están cometiendo un error porque en realidad lo que están haciendo es más de lo mismo en términos de lo que se le ha venido criticando al kirchnerismo. Es decir, aquellos argumentos que usan los que no lo quieren votar. No lo veo como eficaz, creo que es un gran error.
El kirchnersimo ha tratado de librar lo que se dio en llamar una “batalla cultural” en la que se suponía que habían salido triunfadores. Allí supieron generar cierto consenso en torno al valor de los derechos humanos, la escuela pública, la ciencia, la técnica y otros, de otro orden, como el valor de la palabra “inclusión”. De lo que no se dieron cuenta es que la derecha también genera consenso en torno a eso, no le sirve tener cientos de excluidos. Generan también un consenso en torno al valor de la inclusión que puede ser bastante discutido pero lo generan.
Hay otra cosa que es importante y que reclamo que es la falta de crítica y de autocrítica del propio kirchnerismo.
Cambiemos (Coalición Cívica ARI, PRO y Unión Cívica Radical) se maneja como una derecha populista, claramente creo que lo es. Ya que se mueve con cierta inteligencia y ha sabido cambiar a tiempo. Si como viene la mano, miran las encuestas  y se dan cuenta que ciertas cosas ya no le sirven como argumento y las cambian, allí hay una cuota de inteligencia política.

R.P.: ¿Es como si el kirchnerismo pudiera leer bien a Laclau a partir de su caso pero no pudieran utilizarlo para entender al macrismo?
P.A.: Claro, exactamente. El macrismo ha demostrado ser más “inteligente” en esos términos. Por ejemplo, las clases medias porteñas progresistas sostienen que Macri ha destruido la educación pública. Entonces frente a ello qué pueden decir de la escuela pública en la provincia de Buenos Aires. ¡Es peor! ¡Es peor! Creo que allí es donde se han cometido varios errores políticos.
No tiene que ver con justicia o injusticia, tiene que ver con experiencia, con experiencia cotidiana. La experiencia cotidiana en las clases populares es ambigua ¿Están mejor que en el 2003? No te quepa duda. Ahora bien, que estén mejor que en el 2003 no significa que hayan sido incluidos, a pesar de haber ingresado al consumo. La política sigue reprimiendo y si además de todo eso le sumas a Berni y a Granados al gabinete, eso seguro que no suma. Estamos ante un panorama bastante preocupante.

R.P.: En este contexto, ¿qué opinión te merece el llamado del FIT a hacer campaña por el voto en blanco?
P.A.: Uno puede decir muchas cosas sobre el FIT pero no acusarlos de incoherentes. Yo ya tuve una discusión similar, discusión que luego perdí en torno a las elecciones porteñas.

(Nota: Desde su cuenta de Facebook, Alabarces llamó a votar por Lousteau en contra de Larreta en las elecciones porteñas. Cuando este último ganó, el doctor en Sociología señaló: “Bueno, finalmente ganó: pero los que defendimos el voto por Lousteau nos vamos con la conciencia tranquila de haber hecho lo posible. En cambio, soy claro: todos los que votaron (las que lo hicieron, también) en blanco, son corresponsables del nuevo gobierno de la peor derecha argentina en nuestra ciudad. Nos queda la pregunta, pesimista, de cuán distinta hubiera sido una gestión Lousteau; pero nos queda como pregunta, mientras que la gestión Larreta es pura respuesta. Para los/as K que lo hicieron, sólo les cabe ignominia y vergüenza; no supieron votar ni siquiera contra Macri. Pero para los compañeros de la izquierda… miren, pienso esto: siempre creímos que la izquierda tenía la gran ventaja de la inteligencia y la sutileza del análisis, que no se compraba buzones ni slogans; que la derecha tiene frases cortas porque tiene ideas cortas (frase de Mario Wainfeld, dicho sea de paso). Bueno: esa diferencia ha quedado reducida a “Larreta y Losteau son lo mismo”, lo que luego se traducirá a “Macri y Scioli son lo mismo”. Y no: nadie es lo mismo que nadie (por ejemplo, Larreta es peor que Macri), y tenemos que saber diferenciar entre la derecha liberal adornada con fascismo y una socialdemocracia confusa y vagamente reformista, y a su vez esto de un populismo progresista con pulsiones democráticas, aunque todos se manden una cagada atrás de la otra. Yo voto a la izquierda para hacer buenos análisis; si ese análisis se reduce a “son todo lo mismo menos nosotros”… no, me voy a leer a casa y a charlar con mis amigos, todos kirchneristas pero mejores analistas. La próxima vez que cierren un centro cultural se los recuerdo”.)

P.A.: Creo que hay un error grave, vos podes llegar a las mismas conclusiones sin necesidad de afirmar que Macri y Scioli son lo mismo. No es lo mismo un populismo  levemente progresista y redistributivo que un liberalismo hiperconservador, alineado con las políticas neoliberales internacionales. Entonces el FIT toma una decisión que es coherente, aunque se equivoca en mi opinión.
Ahora sobre el resto falta un análisis. Aunque algunos dicen que hay que votar en blanco. Hay que hacer un análisis muy crítico del kirchnerismo, criticar el proyecto y sobre todo lo que falta. Y finalmente reconocerle a Macri su progreso.

R.P.: ¿Crees que la decisión del FIT es netamente ideológica o tiene alguna intención táctica en términos de que una derrota del kirchnerismo podría fragmentar el campo popular que lo conforma y a partir de allí el FIT podría aumentar sus bases?
P.A.: Yo creo que es ideológico, el FIT no es solamente marxista, es trotskista también. La pregunta sobre si una derrota del peronismo les permitiría aumentar sus bases es necesaria. Yo no creo que esa sea su intención estratégica ya que si pierde el kirchnersimo lo que va a volver es el peor peronismo, el “peornismo” como dice Horacio Verbitsky. Lo que viene detrás de la derrota de Scioli es Massa y De la Sota. Ahí es donde tengo que disentir con el análisis trotskista. No es lo mismo Massa, que de La Sota, que Scioli o que Cristina.

R.P.: ¿Crees que la salvación de “lo mejor” del kirchnerismo puede radicar en una eventual derrota de Scioli en estas elecciones?
P.A.: Voy a decir una barbaridad: Yo creo que la derrota del kirchnersimo comenzó con el 54% en 2011. Allí Cristina creyó que la gente indefectiblemente la iba a elegir en el 2015. Hubiera sido pertinente, en términos políticos, que ese día hubiera pensado quién la iba a suceder y hubiese laburado para ello.
Por otro lado no creo que Cristina tenga ninguna posibilidad de ser presidenta de acá a cuatro años. Las masas populares solo pertenecieron fieles a Perón, que fue un “sacudón epistemológico”. A Cristina, no.

Imagen: Red Colmena

 
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