Red Eco Alternativo ***

Las huelgas estudiantiles contra el cambio climático se multiplican por Europa

Siguiendo el ejemplo belga, las manifestaciones llegan ahora a Francia y Reino Unido, con la mirada puesta en la jornada de movilización mundial del 15 de marzo. Una marea verde inspirada en el ejemplo de la adolescente sueca Greta Thunberg.
(Enric Bonet - Público) Francia/Reino Unido - Una incipiente marea verde emerge entre los jóvenes occidentales. Primero, fueron los belgas, luego se les unieron suizos, holandeses, alemanes… Y el pasado viernes las movilizaciones estudiantiles contra el cambio climático empezaron en Francia y Reino Unido. Siguiendo la llamada de la adolescente sueca Greta Thunberg, de 16 años, las manifestaciones de jóvenes contra el cambio climático se multiplican por Europa con la mirada puesta en la convocatoria de una huelga estudiantil mundial del 15 de marzo. Un movimiento que revela el hartazgo de las nuevas generaciones ante las medidas insuficientes contra el cambio climático.

“Los jóvenes deben reaccionar por el clima ante la inacción de los políticos”, asegura Elie Souciet, de 21 años, presente en la concentración parisina del pasado viernes delante del Ministerio de la Transición Ecológica, donde se manifestaron varios centenares de estudiantes. “Cada viernes volveremos aquí delante”, añade este estudiante de un master en desarrollo sostenible en la Universidad París-Dauphine, quien confía que la movilización no deje de crecer en Francia, como sucedió en Bélgica, hasta la jornada mundial a mediados de marzo. Otras acciones tuvieron lugar en diversas ciudades francesas, como Estrasburgo, Nantes o Valence.

“Ministerio de la traición ecológica”, “Somos la naturaleza que se defiende”, “No hay un planeta B”… Eran algunos de los mensajes escritos en las pancartas de los manifestantes en París. De entre 13 y 25 años, muchos de ellos llevaban brazaletes verdes, como símbolo distintivo, inspirándose en el ahora icónico chaleco amarillo. Pese a un gran despliegue policial, un ambiente desenfadado predominó a lo largo de la concentración. Así lo reflejaron eslóganes como “solo queremos estar a 1.000 °C en nuestras fiestas”. También hicieron proclamas de “A-anti-anticapitalismo”. “Hace falta cuestionar el liberalismo, no sirve de nada subir un impuesto u otro. Debemos cuestionar todo el modelo económico”, explica Anoucha Bardet, de 24 años, estudiante de agrónomos en la escuela universitaria AgroParisTech.

“Nosotros, los jóvenes hemos nacido en una sociedad globalizada responsable de la actual catástrofe ecológica y social, es nuestro futuro el que está desapareciendo delante de nuestros ojos”, asegura el manifiesto escrito por los estudiantes franceses movilizados en la lucha contra el cambio climático. En él, exigen al gobierno francés que “desbloquee medios excepcionales para adoptar el camino que permita una reducción anual del 4% de las emisiones de dióxido de carbono”. Una exigencia bastante más ambiciosa de la que suelen hacer las oenegés y los verdes franceses. También invitan a todos los estudiantes a unirse a las manifestaciones de los chalecos amarillos. “El viernes verde y el sábado amarillo”, reivindican.

Siguiendo la estela de Greta Thunberg
 
Con más fuerza que en Francia, las huelgas estudiantiles por el cambio climático también empezaron este viernes en Reino Unido. Miles de jóvenes participaron en manifestaciones en decenas de ciudades británicas, como Brighton, Oxford, Leeds, Manchester o Londres. Delante del Parlamento británico, centenares de adolescentes lanzaron gritos de “Save our planet” (“Salvad nuestro planeta”). Y exigieron al gobierno medidas valientes contra el calentamiento global.

De esta forma, los estudiantes franceses y británicos se unen a la causa de Greta Thunberg, que hace tan solo seis meses parecía clamar en medio del desierto. Esta adolescente sueca dejó de ir a clase cada viernes en septiembre para manifestarse sola delante del Parlamento en Estocolmo. Con ello, pretendía denunciar la inacción climática de los dirigentes de su país en plena campaña electoral. Estas acciones tuvieron un gran éxito mediático. Lo que la llevó a la Conferencia del Clima de la ONU en Katowice (Polonia), donde pronunció un emotivo discurso. A finales de enero también asistió al Foro de Davos.

“Thunberg ha sido la chispa que encendió la llama de este movimiento”, reconoce Souciet. Los estudiantes que siguieron con más ímpetu su ejemplo fueron los belgas. Desde principios de enero, cada jueves miles de jóvenes llenan las calles de Bruselas, pero también de Lieja, Amberes, Lovaina… El pasado 24 de enero, llegaron a los 35.000 en todo el país. Este movimiento, impulsado por el colectivo Rise for Climate Belgium, ya se ha consumado su primera víctima: la ministra flamenca de Medio Ambiente, Joke Schauvliege, que tuvo que dimitir tras afirmar que los estudiantes “estaban manipulados”. Conocidas como #Fridaysforfuture, estas iniciativas también se han repetido en Holanda, Suiza o Alemania.

Según un recuento a nivel mundial del diario británico The Guardian, unos 70.000 estudiantes han participado en estas huelgas estudiantiles en unas 270 ciudades. Más allá del viejo continente, estas movilizaciones también se repiten en Canadá o Australia. De hecho, fue en Sidney donde el 30 de noviembre se celebró la primera manifestación juvenil por el cambio climático. Miles de jóvenes protestaron contra la explotación de una mina de carbón por la empresa local Adani. En España, se están preparando convocatorias incipientes en Barcelona, Madrid o Girona.

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