Red Eco Alternativo ***

Obama se afana en el objetivo imposible de aprobar el TTIP en 2016

Movilizaciones masivas en Alemania durante la visita del presidente estadounidense para dinamizar las negociaciones del acuerdo de libre comercio entre EE UU y la UE. La dificultad para llevar a cabo el acuerdo contrasta con los avances de la Comisión Europea para acabar de firmar el acuerdo "gemelo" con Canadá: el CETA.

(Pablo Elorduy - Diagonal) EEUU/UE - Barack Obama está decidido a dejar atado el acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea antes de que termine su mandato pese a que la realidad se muestra tozuda: no será posible que Obama alcance su meta.
Pese al empeño del hawaiano por unir su nombre a un acuerdo que ha sido calificado como "la OTAN económica" por parte de la precandidata demócrata Hillary Clinton, el panorama no indica una rápida resolución de las negociaciones.
"El mismo jefe negociador de EE UU, Dan Mullaney, ha reconocido con ocasión de la última ronda de negociación (en febrero de 2016) que no será posible cerrar las negociaciones antes de la salida de Obama de la Casa Blanca", explica Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción.
Este fin de semana, el presidente estadounidense ha estado en Alemania para reunirse con Angela Merkel y le ha trasladado su convencimiento de que la unión económica que supone el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) es beneficiosa para ambas partes y cuenta con el apoyo de la población norteamericana.
Fin de semana anti-TTIP
El sábado, cuando Obama estaba aterrizando en Alemania, decenas de miles de ciudadanos alemanes salieron a las calles de Hanover en una manifestación contra el Tratado. El lema "Amor libre - No librecomercio" y las reminiscencias al "verano del amor del 68" dieron colorido a una demostración que tuvo uno de sus puntos culminantes cuando activistas de Greenpeace descolgaron una pancarta con un mensaje claro hacia Obama: "Yes we can stop the TTIP", (Sí se puede parar el TTIP).
El apoyo de las opiniones públicas alemanas y estadounidenses al tratado está en sus horas más bajas. Una encuesta de Yougov publicada el pasado jueves –y financiada por el todopoderoso "imperio" editorial Bertelsmann– mostró que en los dos últimos años el apoyo de la población al TTIP ha bajado del 53% al 18% en Estados Unidos.
En Alemania, la encuesta señala la misma tendencia: en 2014 más de la mitad de la población (55%) consideraban beneficioso el TTIP, hoy el apoyo ha caído al 17%.
La respuesta a los Tratados vivió este fin de semana otro momento importante con la aprobación de la primera resolución conjunta de 40 ciudades contra el TTIP y el CETA.
Viena, Sevilla, Birmingham, Gorna Malina (Bulgaria), Colonia, Bruselas, Corfu, A Coruña, Zaragoza o Ibiza son algunas de las 40 ciudades que firmaron el pasado viernes un acuerdo que pone "en peligro los principios democráticos ya que reducen el espacio político y restringen el alcance de las decisiones públicas a través de la implementación de una serie de medidas que afectan a la democracia local",
Ya son más de mil los municipios europeos que han firmado contra estos tratados "de nueva generación" en Europa. En Estados Unidos, más de 50 ciudades, algunas tan relevantes como Miami, Nueva York, San Francisco y Seattle, se han declarado en oposición al Tratado Transpacífico (tratado que Estados Unidos ha negociado con países de Asia y Pacífico) que también tendrá dificultades de ser ratificado porque todos los candidatos a las elecciones presidenciales han mostrado su oposición al TPP:
Tratado a ninguna parte
Greenpeace vislumbra "signos de desesperación" en el Gobierno de la Casa Blanca respecto del tratado. Juergen Knirsch, experto de esta organización explicaba en una noticia publicada hoy que el Tratado está "dirigiéndose a ninguna parte".
Las dudas se extienden a las más altas esferas. Common Dreams reseñaba recientemente las palabras de Sigmar Gabriel, ministro de Economía alemán, muy escéptico ante unas conversaciones que consideran "congeladas".
Este medio reseña también una supuesta amenaza del ministro de Comercio francés, Matthias Fekl, de levantarse de la mesa de negociaciones ante la parálisis que detecta en la negociación del acuerdo.
La propia Cecilia Malmström, comisaria de Comercio de la Comisión Europea, reconocía este fin de semana que es poco realista terminar antes de terminar las negociaciones en el mandato de Obama. Malmström añadía que "nunca hubo un calendario para negociar el TTIP", algo "falso", para Tom Kucharz.
Según Knirsch, las dos partes han fijado sus posiciones en menos de la mitad de los 25 capítulos que componen el Tratado. No se espera que la ronda de negociaciones que ha dado comienzo hoy en Nueva York vaya a suponer un avance en las negociaciones.
Entre los aspectos más controvertidos está la puesta en marcha del tribunal de arbitraje internacional, el ISDS de otros tratados, que la Comisión Europea ha rebautizado –y presentado a la opinión pública como un Tribunal "público"– con el nombre de ICS. Así lo explica Tom Kucharz:
"En lugar de poner fin al ISDS, la agenda de la UE sobre la protección de los inversores amenaza con encerrar a los miembros de la UE en el ISDS para siempre. Será prácticamente imposible eliminar los privilegios de los inversores una vez que los tratados como el TTIP o el CETA sean aprobados (porque para cambiar los tratados como TTIP o CETA se necesitaría unanimidad en el Consejo de la UE… de hecho, los países tendrían que salir de la UE de darse el caso). La propuesta de la Comisión de una corte de inversión multilateral es esencialmente una corte mundial suprema de acceso exclusivo para las grandes corporaciones".

SUSCRIPCIÓN / para recibir información

Una vez por semana el colectivo elabora un boletín con las noticias más relevantes a nivel nacional e internacional

 
Our website is protected by DMC Firewall!