Red Eco Alternativo ***

EEUU: Gobierno admite que el fracking provoca sismos en ocho estados

Un reciente reporte del Monitoreo Geológico de EU (USGS, por sus siglas en inglés) de su gobierno identificó ocho estados en la región central y oriental, donde las operaciones de fracking han derivado a incrementos dramáticos de terremotos debido primordialmente (sic) a la inyección del agua de desecho en las operaciones de excavación en los pozos subterráneos al activar placas tectónicas que en algunos casos eran desconocidas. 
(La Jornada) EEUU - El letal fracking (fracturación hidráulica) perfora rocas en profundidad para extraer petróleo / gas shale (esquisto) mediante la inyección de grandes cantidades de agua y sustancias químicas desconocidas.
William Ellsworth, geofísico del USGS, sentencia que se trata de añejas placas tectónicas que no siempre sabemos donde se encuentran.
Ahora resulta que se ignora las placas tectónicas afectadas y las misteriosas sustancias químicas inyectadas.
Lo relevante del alarmante reporte es que proviene del mismo gobierno de EEUU y su agencia científica (sic) USGS, con funciones de investigación de hallazgo de hechos carente de responsabilidad regulatoria (léase: sin dientes) con sede en Reston (Virginia) y más de 9 mil funcionarios.
La gráfica del USGS, de 1973 a 2014, es impactante por el número acumulado de terremotos que se dispararon en forma exponencial a partir de 2009.
EcoWatch reproduce el perturbador reporte y fustiga a los negadores de los terremotos de la omnipotente industria del petróleo/gas, como el multimillonario Harold Hamm, pionero del fracking, quien ha presionado a los funcionarios de Oklahoma a ocultar los hallazgos científicos de la correlación del fracking con los sismos.
Entre 1973 y 2008 existió un promedio de 21 terremotos de una magnitud menor (sic) a tres grados, pero a partir de 2009 –¡el año funesto del fracking!– hasta 2013, la región analizada experimentó 99 (¡supersic!) sismos por año superiores (sic) a tres grados. Sólo en Oklahoma se escenificaron 585 sismos en 2014, mucho más que en los pasados 35 años combinados.
Son por lo menos ocho estados los afectados por el incremento exponencial de la sismicidad en regiones donde los terremotos eran raros (sic): Oklahoma, Texas, Ohio, Alabama, Arkansas, Colorado, Kansas y Nuevo México.
Sólo Oklahoma, Texas y Ohio han acaparado la atención, mientras Texas y Nuevo México comparten frontera con México, donde el gobierno neoliberal itamita y su disfuncional Congreso –a quienes importa un bledo el ambiente y la vida de los ciudadanos– han adoptado la cómoda política del avestruz para no importunar los intereses petroleros/gaseros de BlackRock y las trasnacionales anglosajonas.
USGS identificó 17 zonas dentro de los ocho estados que se encuentran en peligro particular debido al número creciente de los sismos inducidos (¡supersic!). El riesgo es mayúsculo para los habitantes que viven cerca.
El modelo del USGS exhibe la “intensidad de un potencial terremoto inducido (sic) en el periodo de un año, a diferencia de sus previos estudios que operaban en un lapso mayor a 50 años (el promedio de vida de un edificio, usado para propósitos de seguros, códigos de construcción y planes de respuesta de emergencia).
EcoWatch expone que el “Escalofriante incremento de sismos por fracking obliga a Kansas a tomar medidas”. Las ondas concéntricas de choque desde el epicentro de Kansas alcanzan la frontera de México, cuyo gobierno misántropo no ha tomado ninguna medida preventiva al respecto.
Según el USGS, el incremento de la sismicidad coincide con la inyección de agua de desperdicio en los yacimientos profundos de desecho en varias localidades y gran parte del agua de desperdicio, subproducto de la extracción de petróleo y gas, es utilizada en forma rutinaria por la inyección a los yacimientos.
Ante la contundencia de la evidencia científica del reporte del USGS, al día siguiente el Monitoreo Geológico de Oklahoma –agencia estatal lubricada por los intereses pecuniarios de la industria del petróleo/gas, representado por el poderoso Instituto de Petróleo Estadunidense– fue orillado a aceptar que es “muy probable (¡supersic!) que la mayoría de los recientes sismos, en particular en la parte central y norcentral de Oklahoma, es desencadenada por la inyección del agua producida en los yacimientos de desecho”.
Heather Smith, del rotativo británico The Guardian, después de exponer que finalmente (sic) el “gobierno de EU acepta que el fracking provoca sismos”, pregunta por qué tardaron tanto en reconocerlo. Comenta que en comparación a sus previas declaraciones, el reporte del USGS es una abrupta voltereta de sus posturas previas y considera que todavía es un documento relativamente suave (sic), ya que aconseja (sic) mayor investigación, en lugar de tomar acciones específicas.
 

SUSCRIPCIÓN / para recibir información

Una vez por semana el colectivo elabora un boletín con las noticias más relevantes a nivel nacional e internacional

 
DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd