Red Eco Alternativo ***

La guerra en el Congo se recrudece

El deterioro de la autoridad central ha empeorado la situación de seguridad en todo el país. Las milicias rivales que dominan grandes zonas del territorio, a menudo compitiendo por los ricos recursos de la RDC, se han envalentonado. Mientras el presidente Joseph Kabila se aferra al poder a la desesperada, varios grupos y líderes están usando la violencia para ganar dinero, territorio y apoyos antes de las posibles elecciones de 2018.

(Jason Burke - El diario/The Guardian) República Dominicana del Congo - La situación es desesperada. De acuerdo con un informe de las Naciones Unidas de marzo, más de 13 millones de congoleños necesitan ayuda humanitaria, el doble que hace un año; y 7,7 millones enfrentan una grave situación de inseguridad alimentaria, un 30% más que hace un año. Muchos empleados de organizaciones humanitarias se quejan de que la atención mundial se haya desviado hacia las crisis de Oriente Medio, con mayor cobertura mediática.

Según las últimas cifras, hay más de 4,5 millones de desplazados, el número más alto para la RDC en 20 años. También, brotes de cólera. La lucha, como teme Kapitu, está empeorando.

En las últimas semanas, miles de soldados del ejército oficial lanzaron un ataque por aldeas de toda la provincia de Kivu Norte, hogar de los grupos rebeldes. En las proximidades de Beni, el ejército de la RDC lucha contra una milicia de inspiración islamista a la que se le atribuye el asesinato en noviembre de 14 miembros de las Fuerzas de Paz de la ONU. 

Goma, la ciudad principal en el este del país, permanece en calma, pero en sus alrededores las milicias también se han enfrentado con las fuerzas de seguridad. En otras partes de esa región las tensiones étnicas han dado lugar a masacres, como en las proximidades de la ciudad de Bunia, donde cientos de personas han muerto.

Al oeste de la ciudad de Masisi también ha habido feroces batallas con el ataque de las tropas gubernamentales al poderoso caudillo local conocido como General Delta.

Baraka Buira es una más entre los 1,4 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares en Kivu Norte por los recientes enfrentamientos. Huyó con su hermano y su hermana cuando un grupo de hombres armados perteneciente a una de las milicias locales más poderosas atacó su aldea en las cercanías de Nyabiondo, poco después de la ofensiva que a mediados de marzo las tropas gubernamentales habían lanzado contra sus bases.

Escondida entre los árboles, la niña de 14 años observó cómo golpeaban a los hombres y arrastraban a las mujeres a gritos a las chozas. Buira vio cadáveres en el suelo, pero cree que sus padres también huyeron. No sabe dónde están. "Estamos sufriendo, esta es nuestra infelicidad", cuenta Buira, que durante 48 horas cargó a sus dos hermanos pequeños antes de llegar a la seguridad relativa de un campamento de desplazados.

El campamento está sin agua ni alimentos desde que hace unos meses las organizaciones de ayuda se retiraran de la región por la creciente inseguridad. Una familia ha permitido que Buira comparta su improvisada choza, pero no le pueden dar mucho más.

"Se nos necesita más que nunca, pero es difícil llegar"

Médicos Sin Fronteras (MSF) es una de las pocas ONGs internacionales que aún trabaja en la zona. Entre otros proyectos, asiste a un hospital con más de 300 camas de Masisi (donde 17.000 personas fueron atendidas en 2017); un centro de salud en Nyabiondo; una red de clínicas móviles; y una flota de ambulancias. Su trabajo es cada vez más peligroso. En los últimos dos meses, el personal y los vehículos de MSF han recibido cinco ataques.

La crisis se ha visto exacerbada por la ausencia de fuerzas internacionales. La misión de las Fuerzas de Paz en la RDC es la mayor y más cara de las Naciones Unidas. Pero el año pasado cerraron cinco de sus bases en las cercanías de Masisi por la campaña de reducción de gastos promovida por Estados Unidos. Según el comandante Adil Esserhir, portavoz de la misión de la ONU, las Fuerzas ahora son "más ágiles". "Hemos tenido que hacer el mismo trabajo con menos recursos; el problema que enfrentamos como fuerza militar es que debemos solucionar un problema que no es militar", aclara.

En el país se suceden las protestas, a menudo reprimidas con sangre, desde que hace 15 meses terminó el segundo mandato electoral de Kabila. El año pasado, una rebelión en las provincias centrales costó miles de vidas. En las prisiones ha habido una serie de fugas masivas.

Nota completa: https://www.eldiario.es/theguardian/guerra-Congo-recrudece-pienso-pensarian_0_758024455.html

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